El escenario político argentino de cara a las presidenciales de 2027 presenta una configuración de "doble sensación" para la Casa Rosada. Según el último relevamiento nacional de la consultora Tendencias, el presidente Javier Milei conserva el primer lugar en intención de voto para una eventual reelección, aunque lo hace en un contexto de creciente malestar social y un marcado deterioro en la valoración de su gestión.
El estudio, realizado sobre 3.417 casos entre el 9 y el 14 de marzo de 2026, revela que por primera vez desde el inicio del mandato, la evaluación del Gobierno pasó a ser mayoritariamente negativa: un 55,7% de los encuestados desaprueba la gestión, frente a un 44,3% que la mantiene en terreno positivo. Este cambio de clima coincide con semanas de alta exposición mediática por investigaciones sobre el patrimonio del Jefe de Gabinete y nuevos capítulos de causas judiciales que salpican al oficialismo.
En el plano económico, los datos reflejan una realidad asfixiante para los hogares. El informe detalla que el 41,3% de los consultados afirma no llegar a fin de mes, mientras que un 22,5% reconoce haber tenido que recortar gastos básicos para subsistir. En este marco, las expectativas a futuro también se ven afectadas: solo el 31,8% cree que su economía familiar mejorará el próximo año, contra un 44,2% que vaticina un empeoramiento de su situación.
A pesar del desgaste en la imagen gubernamental, la fragmentación de la oferta electoral permite que Javier Milei se mantenga en la cima de las preferencias, aunque con una ventaja que hoy obligaría a una definición en balotaje. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se consolida como el principal referente de la oposición.
Responsabilidades y sentimientos sociales
Un dato que enciende alarmas en el Gobierno es el quiebre en la percepción de la herencia recibida. Por primera vez en la serie estadística de esta consultora, el 43,3% de la población le adjudica al actual gobierno la principal responsabilidad por la crisis económica, superando al 33,3% que todavía responsabiliza a la gestión anterior.
Asimismo, la reforma laboral -punta de lanza del programa libertario- registra un rechazo mayoritario del 50,5%, frente a un escaso 33,9% de apoyo. En términos subjetivos, el informe destaca que la esperanza ha descendido al 36,1%, mientras que la bronca se consolida como el sentimiento que más crece entre los argentinos, alcanzando el 24,2%. Este cóctel de malestar económico y polarización electoral perfila un camino hacia 2027 donde la gestión diaria será el principal campo de batalla por los votos.
En resumen, el escenario político argentino se encuentra marcado por una creciente desaprobación hacia la gestión gubernamental, reflejada en un malestar social palpable y un deterioro en las expectativas económicas de la población. A pesar de esto, Javier Milei se mantiene como líder en intención de voto para las próximas elecciones, aunque la oposición, encabezada por Axel Kicillof, continúa acortando distancias. El desafío hacia 2027 estará en cómo la gestión diaria y las propuestas políticas impactarán en la decisión final de los votantes.
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