Restaurando una obra de arte urbana: la Fuente Monumental Número 19
¿Qué tienen en común el cruce de Avenida de Mayo y 9 de Julio, el MIJU (Museo de la Imaginación y el Juego) y la Plaza República de Serbia? Las partes de una obra de arte: la Fuente Monumental Número 19. El cuerpo superior en el barrio de San Nicolás, dos náyades y un Neptuno joven en Puerto Madero, y un Neptuno adulto en Palermo.
Ahora, la Ciudad -a través del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana- abrió una licitación pública para volver a reunir las partes de esta fuente monumental y emplazarla en un nuevo lugar: en uno de los extremos de la Plaza de la República de Croacia, dentro de los límites del Parque 3 de Febrero.
La convocatoria a esta licitación contempla que sea íntegramente restaurada, incluyendo la reposición de faltantes.
Una obra con historia y belleza únicas
El nombre oficial de esta obra de arte no le hace justicia a su belleza, pero así estaba identificada dentro del catálogo de la fundición francesa Val d’Osne. Hay una igual en el Parque General San Martín, en Mendoza, bautizada «Fuente de los Continentes». Y una tercera en Río de Janeiro (Brasil), llamada «Fuente Monroe».
Se estima que hay 370 obras de arte -de diferente tamaño e importancia- que fueron realizadas por esta fundición y destinadas a la Ciudad de Buenos Aires. Desde fuentes hasta copones, farolas, mástiles, ánforas y monumentos. Las dos fuentes monumentales de Córdoba y 9 de Julio fueron también realizadas por Val d’Osne. Piezas de arte que terminaron dotando a la Ciudad de una característica que la hizo única: practicamente un museo al aire libre.
El proceso de restauración y traslado
«En este caso la fuente es adquirida por la empresa Obras Sanitarias de la Nación como regalo a la Ciudad. Y su primera ubicación fue detrás de la Casa Rosada: luego de la demolición de la Aduana Taylor se construye una plaza y se coloca la Fuente Monumental Número 19. Esto fue en 1903. En 1921 se desmantela y se le da lugar al Monumento a Cristóbal Colón», relata a Clarín el arquitecto Juan Vacas, subsecretario de Paisaje Urbano y vocal en la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos.
Ya desmantelada, las partes de la fuente se trasladaron al espigón de la Costanera Sur. Y a lo largo de los años, las mudanzas continuaron; pasó incluso por Nueva Pompeya. En 1961, el plato superior se colocó en Avenida 9 de Julio y Belgrano y en 1968 -debido a las obras de ampliación de la avenida- llegó a la que fue su ubicación todos estos años.
Preservando una obra icónica de la Ciudad
Los autores de esta obra fueron los escultores Mathurin Moreau y Paul Liénard. «La fuente es un ejemplo de los métodos de reproducción en hierro vaciado, con gran calidad plástica de sus figuras y motivos ornamentales -detalla Vacas, quien ya en 2009 presentó un proyecto de ley en la Legislatura para solicitar la restauración de la fuentes-. Son producto del maridaje entre el arte y la industria. En las últimas décadas del Siglo XIX las fundiciones francesas ofrecían una gama extraordinaria de productos y modelos reunidos en catálogos».
La ubicación se decidió en función de un dato histórico y vinculado a un nombre fundamental del trazado de la Ciudad: el paisajista francés Carlos Thays. Es que el emplazamiento original de la Fuente Monumental Número 19 fue justamente en uno de los parques proyectados por Thays, el Paseo de Julio (lo que hoy es el inicio de la Avenida Leandro N. Alem). Como una forma de volver a vincular la fuente con el «jardinero mayor de Buenos Aires», se decidió trasladarla al Parque 3 de Febrero: «El proyecto de ampliación del parque preveía la colocación de una fuente», revelan desde el ministerio.
Un proyecto de restauración integral
En el lugar que actualmente ocupa la fuente, continuará funcionando otra, pero sin figuras ni ornamentos. El llamado a licitación será el 9 de marzo y una vez otorgada, el plazo de ejecución de la obra será de diez meses. Y se destinará un presupuesto de $ 2.561.957.482 (a cambio del día, un millón ochocientos mil dólares).
El proyecto, que quedará a cargo del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, contempla la restauración integral de las partes existentes y la reproducción de piezas faltantes a partir de moldes tomados de la Fuente de los Continentes, de Mendoza.
«El plan incluye la limpieza y consolidación de las superficies metálicas, la eliminación de elementos no originales, la recuperación de ornamentaciones perdidas y la reconstrucción de sectores corroídos», explicó a Clarín el ministro Ignacio Baistrocchi. Además, se colocará un nuevo sistema hidráulico con recirculación de agua, instalación de bombas y sala de máquinas.
Cerrando un capítulo y abriendo otro
“Estamos iniciando el camino de lo que será la restauración de una de las obras escultóricas más imponentes de la Ciudad que tiene más de cien años de historia. Para nosotros preservar el patrimonio porteño es reivindicar la identidad de la Ciudad y sus vecinos», expresó el ministro.
La restauración de la Fuente Monumental Número 19 representa un esfuerzo por conservar una parte importante del patrimonio cultural de Buenos Aires, devolviéndole su esplendor original y reubicándola en un lugar emblemático. Esta iniciativa no solo busca mantener viva la historia de la ciudad, sino también resaltar la belleza y el valor artístico que la caracterizan. Es un paso hacia adelante en la preservación y valoración del arte urbano que hace de Buenos Aires un museo al aire libre.
