En medio del debate sobre el endeudamiento de las familias argentinas, un informe elaborado por el analista Matías Fernández puso el foco sobre la evolución de la morosidad a partir del análisis de millones de registros oficiales.
El trabajo se diferencia de otros estudios sobre el endeudamiento porque no utiliza encuestas ni muestras: Fernández descargó la base completa de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), siguió los registros durante 24 meses y cruzó la información con datos del padrón de ARCA.
El resultado permite observar cuántas personas tienen al menos una deuda en situación de mora, qué montos adeudan, cuáles son los grupos etarios más afectados y cómo se distribuyen los incumplimientos entre bancos, fintech, empresas de crédito y otros prestamistas.
Uno de los principales datos del informe es que 5.859.104 argentinos tienen al menos una deuda en mora.
La cantidad de argentinos en mora prácticamente se duplicó
El análisis plantea una diferencia respecto de las estadísticas tradicionales sobre morosidad. Mientras muchos indicadores se concentran en el monto total de los préstamos que presentan atrasos, el informe de Fernández contabiliza personas.
En julio de 2024, el **13,6% de las personas registradas como deudores** tenía al menos una obligación en situación 3, 4 o 5. La proporción se mantuvo relativamente estable hasta octubre de ese año, pero posteriormente comenzó a aumentar.
En junio de 2026, el porcentaje había alcanzado el **27,8%**.
De esta manera, **la proporción de personas con deudas en mora prácticamente se duplicó en menos de dos años**. La evolución se produjo en paralelo con otros indicadores que mostraron un incremento de los atrasos en préstamos y tarjetas de crédito.
La base analizada permite dimensionar el fenómeno en términos de personas. Son 5,86 millones de argentinos que tienen al menos una obligación impaga dentro de los registros considerados.
Sin embargo, la distribución de los montos es desigual. El 17% de los morosos debe menos de $100.000, mientras que al ampliar el límite hasta $150.000 aparece casi una cuarta parte de los casos.
Además, cerca del **40% de las personas en mora debe menos de un salario mínimo vital y móvil**.
En el extremo opuesto, una proporción reducida concentra la mayor parte del dinero impago. El **14,5% de los morosos con mayores deudas concentra el 73% del monto total en mora**.
La deuda mediana se ubica alrededor de $643.000, mientras que el monto total registrado en situación irregular alcanza aproximadamente **$17,79 billones**.
Los jóvenes concentran una parte creciente de la mora
Uno de los principales capítulos del informe está relacionado con las personas de 18 a 25 años.
Durante los últimos dos años aumentó la cantidad de jóvenes que ingresaron al sistema financiero. La proporción de personas de esa edad con alguna deuda registrada pasó del **16,8% al 23,3%**.
En términos absolutos, esto representa **338.624 jóvenes adicionales con deuda**, un incremento del 38% en un grupo cuya población prácticamente no registró variaciones durante el período analizado.
El aumento de la cantidad de jóvenes con financiamiento también estuvo acompañado por un incremento de la morosidad.
Entre los jóvenes endeudados, la proporción de quienes se encontraban en mora pasó del 24,7% al 40,8%.
Esto significa que **más de cuatro de cada diez jóvenes de entre 18 y 25 años** con una deuda registrada presentan atrasos.
La deuda mediana impaga de este grupo se ubica en torno a los $282.000.
El informe plantea distintas variables que podrían estar relacionadas con este comportamiento, entre ellas la educación financiera, las características del empleo, las diferencias regionales y el crecimiento de las apuestas deportivas online. Sin embargo, los datos analizados no permiten establecer una causa única.
La situación cambia según la provincia
La distribución de la mora entre los jóvenes presenta diferencias según la jurisdicción.
– En Catamarca, **13,5 de cada 100 jóvenes de entre 18 y 25 años** se encuentran en mora
– En San Luis, la proporción llega a 13,2 cada 100
– En San Juan alcanza 12,5
– En La Rioja también se ubica en 12,5
– En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, el indicador se ubica en 5,4 jóvenes morosos cada 100
El informe advierte que el dato correspondiente a CABA podría estar influido por las características del padrón utilizado para realizar el análisis.
Las diferencias regionales abren otra dimensión dentro del problema del endeudamiento. El nivel de acceso al crédito, el tipo de prestamista disponible y las características del mercado laboral pueden variar entre las distintas ciudades y provincias.
Mercado Pago concentra muchos morosos pero por montos menores
Otro de los puntos analizados es el papel de Mercado Pago y Mercado Libre dentro del mercado de crédito.
El informe señala que **Mercado Libre tiene más de 6,5 millones de personas con deuda registrada**, una cifra vinculada con la estrategia de ampliar el acceso al financiamiento entre personas que anteriormente tenían una relación limitada con el sistema bancario.
Sin embargo, los montos son diferentes a los observados en los bancos.
La deuda mediana en mora de Mercado Libre es de $116.000, mientras que entre los bancos privados alcanza aproximadamente **$1,46 millones**.
De acuerdo con el análisis, **Mercado Pago concentra cerca del 19% de las personas morosas, pero representa alrededor del 2,9% del dinero total en mora**. La diferencia permite distinguir entre cantidad de personas afectadas y volumen de dinero comprometido.
Las fintech concentran personas en mora pero una menor proporción del dinero
Una tendencia similar aparece cuando se analiza el conjunto de fintech y billeteras digitales.
Estas empresas concentran aproximadamente el **29,4% de las personas en mora**, pero representan el 6,2% del monto total impago.
Los bancos presentan una distribución diferente. Las entidades privadas concentran el 27,1% de los morosos, pero explican el **45,1% del dinero en mora**.
Al sumar bancos públicos y privados, el sistema bancario tradicional concentra aproximadamente 64,5% del monto total en situación irregular.
La información muestra, de esta manera, dos perfiles diferentes. Las fintech registran una cantidad elevada de personas con deudas relativamente pequeñas, mientras que los bancos concentran una proporción menor de morosos con obligaciones de mayor monto.
El crédito rápido no bancario registra los mayores niveles de mora
El informe identifica otro segmento con una tasa de incumplimiento elevada: el denominado **crédito rápido no bancario**.
Se trata de empresas que otorgan préstamos con requisitos reducidos y procesos de solicitud que pueden realizarse de manera digital. El análisis incluye a 68 compañías de este segmento.
En conjunto, el **52,1% de sus clientes se encuentra en mora**.
La cifra representa aproximadamente 1,3 millones de personas. En algunas de las empresas analizadas, la proporción de clientes morosos alcanza el 65% e incluso llega al **86%**.
El segmento representa cerca del 22,5% de las personas morosas del país, aunque explica menos del 8% del monto total impago.
Estos datos también abren el debate sobre los criterios utilizados por las empresas para evaluar la capacidad de pago de los solicitantes y sobre los mecanismos de regulación aplicados a este tipo de financiamiento.
Los bancos concentran la mayor parte del dinero impago
Cuando el análisis se centra en el volumen de dinero y no en la cantidad de personas, los bancos privados adquieren mayor peso.
Las entidades privadas registran aproximadamente **1,59 millones de personas en mora** y una deuda mediana cercana a $1.458.000.
Además, concentran alrededor del 45% del dinero total en mora.
El perfil de estos deudores se diferencia del observado en las fintech y otros prestamistas. En el sistema bancario aparecen obligaciones de mayor monto asociadas principalmente con tarjetas de crédito y préstamos personales.
Dentro de los mecanismos utilizados para recuperar el dinero, las refinanciaciones tienen una participación relevante. Aproximadamente **una cuarta parte de los recuperos registrados durante el último mes analizado correspondió a refinanciaciones**.
Electrodomésticos y tarjetas de supermercados también registran atrasos
La morosidad también se extendió a otros canales de financiamiento utilizados por los hogares.
En las empresas de electrodomésticos y artículos para el hogar, entre las que aparecen Frávega, Cetrogar, Naldo y Megatone, el **41,7% de las personas que tomaron crédito se encuentra en mora**.
La deuda mediana de estos casos ronda los $672.000.
Las tarjetas vinculadas con supermercados también presentan niveles elevados de incumplimiento. Los productos asociados a cadenas como Coto, Carrefour, Cencosud y La Anónima registran una **tasa de mora superior al 30%**.
El comportamiento muestra que los atrasos no están concentrados exclusivamente en el sistema bancario, sino que abarcan distintas modalidades utilizadas por los hogares para financiar consumos.
Crece el mercado de recuperación de deudas
El aumento de la morosidad también generó un mercado vinculado con la venta y recuperación de carteras de crédito impagas.
Según el informe, el **17,8% de todos los morosos ya figura dentro de categorías relacionadas con carteras en recupero** o garantías ejecutadas.
Se trata de personas cuyas obligaciones fueron consideradas problemáticas o incobrables por los acreedores originales y posteriormente ingresaron en procesos de recupero.
La existencia de este circuito permite observar otra consecuencia del incremento de la morosidad: las deudas pueden cambiar de titularidad y pasar a empresas especializadas en gestión y recuperación de créditos.
La mayoría de los deudores tiene obligaciones con pocas entidades
El análisis también permite observar el nivel de concentración de las deudas.
El **50% de los deudores le debe solamente a una entidad**, mientras que el 90% tiene obligaciones con un máximo de tres entidades.
Los datos no permiten concluir que exista un proceso generalizado en el que los hogares tomen múltiples préstamos para cancelar deudas anteriores.
Sin embargo, entre las personas que tienen dos obligaciones simultáneamente impagas aparece una concentración relevante fuera del sistema bancario.
La cantidad de entidades involucradas constituye otra variable para analizar el nivel de sobreendeudamiento de los hogares y la forma en que los distintos prestamistas comparten información sobre la capacidad de pago.
Pobreza y desempleo no explican por sí solos el aumento de la mora
El informe también analiza la relación entre mora, pobreza y desempleo a partir de información de la Encuesta Permanente de Hogares.
Los resultados no permiten atribuir el crecimiento de los incumplimientos exclusivamente a esas dos variables.
Al comparar los distintos aglomerados urbanos, la pobreza explicaría aproximadamente **una cuarta parte de las diferencias en los niveles de mora**, mientras que el desempleo tendría una incidencia cercana al 9%.
Una relación más marcada aparece con el tipo de entidad que otorga el crédito.
En las ciudades donde una mayor proporción de habitantes obtiene financiamiento mediante entidades no bancarias también se observa una mayor tasa de mora.
El vínculo no permite establecer una relación causal, pero señala una asociación entre el tipo de prestamista y el nivel de incumplimiento.
El informe también plantea que la pérdida del poder adquisitivo de los hogares podría tener una incidencia mayor que la pobreza o el desempleo considerados de manera aislada.
El aumento de la mora también puede reducir el acceso al crédito
El escenario plantea una tensión entre dos fenómenos. Por un lado, 5,86 millones de personas tienen alguna deuda en mora. Por otro, Argentina mantiene un nivel de crédito relativamente reducido en comparación con otras economías de la región.
En resumen, el informe de Matías Fernández revela un panorama preocupante en cuanto a la morosidad en Argentina. El aumento significativo en el número de personas con deudas en mora, especialmente entre los jóvenes, y la concentración de la mora en distintos sectores financieros plantean desafíos importantes para la economía del país. La relación entre pobreza, desempleo y morosidad, así como la influencia de los distintos tipos de prestamistas en el nivel de incumplimiento, son aspectos que requieren una mayor atención y análisis por parte de las autoridades y actores del sistema financiero. La existencia de un mercado de recuperación de deudas y la posible reducción del acceso al crédito como consecuencia de la mora son temas que también deben ser considerados en la búsqueda de soluciones para esta problemática.
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