Trágico desenlace en una pelea callejera en Ranelagh
Un hombre de 50 años perdió la vida tras un altercado con un motociclista en pleno centro de Ranelagh.
La violenta secuencia tuvo lugar luego de un choque entre un Chevrolet Corsa y una moto Honda cbx 250, frente al parque de la localidad. Testigos lograron captar el momento de la pelea en la esquina de Agote y 366, donde la confrontación escaló rápidamente.
Los protagonistas del incidente
El conductor del auto fue identificado como Darío Lau, de 50 años, mientras que el motociclista fue identificado como Agustín Carozzo, de 25 años. Según las primeras versiones, Lau habría «encerrado» y dañado los espejos de la moto, lo que desencadenó la reacción del joven.
La escalada de violencia
En medio de la discusión, Carozzo increpó al conductor del auto, reclamando los daños ocasionados a su vehículo y expresando su molestia por la situación. La tensión aumentó cuando el motociclista arrojó un piedrazo y amenazó con romperle la boca a Lau, quien se bajó del vehículo armado con un palo.
El desenlace fatal
La confrontación física no tardó en desatarse, con Lau golpeando a Carozzo con el palo y este último respondiendo con golpes directos. Tras un par de impactos, el conductor del auto cayó al suelo y no volvió a levantarse, lo que derivó en la intervención de una ambulancia del SAME que confirmó su fallecimiento.
Investigación y consecuencias legales
La policía detuvo a Carozzo bajo la carátula de homicidio, mientras que la UFI Nº1 de Berazategui, a cargo del fiscal Daniel Ichazo, se encarga de esclarecer si la muerte fue producto de los golpes o de una descompensación del hombre. La trágica pelea callejera ha dejado a dos familias devastadas y a la comunidad consternada por la violencia desatada en un conflicto que pudo evitarse.
Reflexión final
Este trágico incidente nos recuerda la importancia de resolver los conflictos de manera pacífica y evitar que las situaciones se salgan de control. La violencia solo genera más violencia y, en este caso, ha tenido consecuencias irreparables. Es fundamental buscar soluciones dialogadas y respetuosas para evitar tragedias como la ocurrida en Ranelagh.
