">

Multa por cruzar semáforo amarillo: Lo que debes saber

Multa por cruzar semáforo amarillo: Lo que debes saber

Todos los conductores frente a la luz amarilla

En un enero que da tregua en el tráfico porque hay menos autos en la Ciudad, una disyuntiva persiste en cada semáforo, por una señal de tránsito algo confusa para muchos conductores: la luz amarilla. Frenar o no frenar, esa es la cuestión. Y la decisión, en apenas segundos, puede generarnos (o salvarnos de) una multa.

“La Ley Nacional de Tránsito 24.449, en su artículo 41, Prioridades de paso, y en la reglamentación sobre semáforos, establece que la luz amarilla no habilita a acelerar, sino que cumple una función preventiva”, explica a Clarín Pablo Martínez Carignano, especialista en Seguridad Vial y ex director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).

La luz amarilla significa “prevención” y “advertencia” frente a que el semáforo está por cambiar a rojo (en contrapartida, que ya dejó de ser verde).

¿Y por qué está la duda frente a la luz amarilla? “No quiero generalizar, hay de todo. Muchos conductores lamentablemente ven el amarillo y piensan que es sinónimo de pisar el acelerador a fondo porque se acaba el mundo. En el país de los vivos, muchas veces chocamos por boludos, dijo alguien alguna vez”, sigue Carignano.

¿Cuándo se hace la multa? “El criterio legal es claro. La infracción se configura únicamente cuando se cruza con luz roja. No es infracción pasar con amarillo. Sí es infracción ingresar a la intersección cuando el semáforo ya está en rojo”.

La clave es el momento en que el vehículo cruza la línea de detención: “Si esa línea se cruza con rojo encendido, hay infracción. Si se cruza con amarillo, no corresponde multa”.

Alejandro González, director de la ONG Creando Conciencia, marca que el amarillo es un límite, mientras que el rojo es un freno.

“El amarillo marca que ya está planteada la precaución. La ley dice que podés cruzar en amarillo siempre y cuando empieces en amarillo y termines el cruce en amarillo. Pero en la práctica, eso casi es irrealizable, porque va a depender del flujo vehicular y de la velocidad, y hay que recordar que hay que respetar la máxima, que es de 40 km/h cuando es una vía semaforizada”, aclara González.

Facundo Jaime, abogado y vocero de la Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito de la República Argentina (CECAITRA), da más precisiones.

“Para configurar una infracción de semáforo en rojo, independientemente de que es requisito sine qua non que la luz roja ya sea roja, es decir, no hay infracción si se cruza la línea de stop o la senda peatonal (eso dependerá de la interpretación del juez que tome la causa) con la luz amarilla, tienen que darse una serie de situaciones: el inicio del cruce semafórico tiene que ocurrir cuando la luz ya está en rojo, y se tiene que haber cruzado totalmente en rojo. Así que si el auto pasó la mitad del cruce en amarillo y se puso la luz roja, no configura violación de luz roja”, detalla Jaime a Clarín.

Tampoco se configura la multa, explica, “si ese conductor cruzó en luz amarilla y no pudo seguir por el flujo vehicular y se quedó parado ya con el cruce en rojo. Esa infracción puede ser la de obstrucción de la bocacalle‘”. Otra infracción relacionada al semáforo es si se cruza en amarillo, pero se pone en rojo y eso hace que nos quedemos sobre la senda peatonal. «Eso es infracción de senda peatonal”.

Jaime resalta que la inteligencia artificial (IA), “aunque la mayoría de la gente no lo sepa”, ya está trabajando para las multas. Es la videoanalítica. «Una cámara está filmando 24 horas la intersección semafórica, y en un proceso posterior, con intervención humana o no, se determina si hubo infracción o no. Eso es ilegal, contraría normas de seguridad informática troncales», apunta.

Las multas que deberían ser válidas, distingue, «son las que constatan las infracciones en el poste, in situ, y le agregan un banner o marca de agua. Efectivamente permiten saber el tiempo, hora y lugar de la infracción». La videoanalítica le agrega después esa marca de agua, por encima, y, dice, «te das cuenta porque es distinta la tipografía a la que tiene la cámara”.

De nuevo, ¿dónde debe estar el vehículo al momento de empezar a cruzar y que se considere que se está cruzando en luz roja? «Técnicamente, iniciar el cruce significa que el primer eje del vehículo esté sobre la línea de stop o senda peatonal si no la tuviere. Si el rojo recién se pone cuando la mitad del auto está ya pasando la senda peatonal, no es infracción. El inicio del cruce sí o sí tiene q ser con el semáforo ya en rojo», responde el especialista.

Todo lo que hay que saber sobre la luz amarilla

Clarín realizó una recorrida por distintos cruces de la Ciudad de Buenos Aires para medir la duración de la luz amarilla en los semáforos, un momento clave para la seguridad vial.

El relevamiento incluyó avenidas de alto tránsito como 9 de Julio y Corrientes, Santa Fe y Callao, Pueyrredón y Córdoba, y Belgrano y Jujuy. Allí se detectaron tiempos que van, en promedio, de 4 a 5 segundos entre el amarillo y el rojo, con pequeñas variaciones según la arteria principal: por ejemplo, en Santa Fe el amarillo dura 5 segundos, mientras que en Callao baja a 4, y en 9 de Julio se mantiene en 4 segundos frente a los 5 de Corrientes.

La recorrida también abarcó cruces del sur y del centro porteño, como Independencia y Combate de los Pozos, San Juan y Entre Ríos, Garay y Chiclana, Brasil y Dean Funes, Caseros y La Rioja, y Martín García y Montes de Oca. En estos puntos, Clarín cronometró duraciones que oscilan entre los 3 y los 5 segundos: los valores más bajos se registraron en Brasil (3 segundos) y en Montes de Oca (3 segundos), mientras que arterias como Garay, Martín García y San Juan alcanzan los 5 segundos.

Las diferencias, aunque mínimas, muestran que no existe un único patrón y que el tiempo del amarillo puede variar según la avenida y el flujo vehicular de cada cruce.

«La duración de la luz amarilla se define con criterios técnicos y de seguridad vial. Su función principal es advertir al conductor que el verde está por finalizar y darle el tiempo necesario para decidir, de manera segura, si frena o continúa», explican a Clarín desde Tránsito del Gobierno de la Ciudad.

En CABA se adopta, como criterio general, un tiempo de amarillo de 3 segundos, «para evitar confusiones en los conductores y asegurar un comportamiento previsible ante el cambio de señal».

En los casos en que la intersección es más ancha o circulan vehículos de mayor porte, como colectivos o camiones, puede ser necesario aumentar el llamado entreverde (el tiempo que media entre el final del verde de una calle y el inicio del verde de la otra).

En esas situaciones, no se prolonga indefinidamente el amarillo, sino que se agrega un tiempo de «todo rojo», que permite que los vehículos terminen de cruzar.

Este tiempo adicional está vinculado al concepto de despeje de la intersección. Un ejemplo de esta situación se da en el cruce de Jerónimo Salguero y la avenida Del Libertador, donde la intersección supera los 50 metros de ancho.

En cuanto a la fiscalización, remarcan que las infracciones no se generan por el paso en amarillo. Las fotomultas se labran únicamente cuando el vehículo cruza la línea de detención, ubicada antes de la senda peatonal, ya con el semáforo en rojo, registrándose una secuencia de tres imágenes.

Ante la percepción, por parte de los conductores, de que es menor el pase del amarillo al rojo, ¿se modificó el tiempo que dura la luz amarilla? «No, justamente tratamos de que el tiempo de amarillo sea previsible, por eso no lo tocamos. Y, en general, es de 3 segundos», aseguran.

Actualmente, la Ciudad cuenta con más de 200 cámaras «de multas», que figuran en Waze y Google Maps.

«Las cámaras que detectan cruces en rojo se instalan en intersecciones de mayor peligrosidad, con alto flujo vehicular o riesgo peatonal, como centros de trasbordo; mientras que las que fiscalizan giros prohibidos se colocan específicamente donde esa maniobra no está permitida», cierran desde ese área de Gobierno.

El valor de la infracción por la violación de semáforo en rojo va desde $ 239.553 a $ 1.197.765 (300 a 1.500 UF, cuando el valor de la UF es de $798,51).

En resumen, la luz amarilla es una señal de advertencia y precaución para los conductores, que deben tomar decisiones rápidas y seguras al encontrarse con ella en un semáforo. Es importante entender su significado y respetar las normas de tránsito para evitar infracciones y accidentes.

Salir de la versión móvil