Una condena por amor y traición
Un tribunal de Virginia condenó a diez años de cárcel a Juliana Peres Magalhães, una niñera de origen brasileño que se declaró culpable de conspirar con Brendan Banfield, su jefe y amante, para asesinar a la esposa de este y a un desconocido en la casa familiar.
Una relación prohibida
Durante el juicio, la fiscalía acreditó que Peres y Banfield tenían una relación extramatrimonial, acreditada con fotografías de la niñera, de 23 años, y su jefe, de 40, en viajes y conciertos juntos.
Un giro inesperado
Magalhães había permanecido en silencio durante meses antes de aceptar cooperar con los fiscales en el caso contra Brendan Banfield, quien fue declarado culpable por un jurado este mes de asesinato con agravantes por las muertes de su esposa y de Ryan.
Remordimiento y castigo
«Sé que mi remordimiento no puede traerles paz», dijo Magalhães a las familias de las víctimas. «Me perdí en una relación y dejé atrás mi moral y mis valores”
La jueza principal del Tribunal de Circuito de Fairfax, Penney S. Azcarate, mostró poca clemencia: “Dejemos algo claro: usted no merece nada más que el encarcelamiento y una vida de reflexión sobre lo que le ha hecho a la víctima y a su familia. Que pese mucho sobre su alma”.
Detalles escalofriantes
En el juicio de Banfield, Magalhães testificó que ella y Banfield habían creado una cuenta a nombre de su esposa en una plataforma de redes sociales para personas interesadas en fetiches sexuales.
Un desenlace trágico
Magalhães contó que presenció los asesinatos de Ryan y de la esposa de Banfield, afirmando que ella misma mató a Ryan mientras su amante apuñalaba a su esposa en el cuello.
Consecuencias y arrepentimiento
No fue arrestada sino hasta ocho meses después, y no habló con los investigadores durante más de un año, hasta que cambió de opinión a medida que se acercaba la fecha de su propio juicio.
Como parte de su acuerdo de culpabilidad, su abogado y los fiscales acordaron poner fin a su tiempo tras las rejas en la audiencia de sentencia.
Una historia de traición y consecuencias
En Virginia, el homicidio involuntario se castiga con hasta 10 años de prisión.
Con información de EFE y AP.
En resumen, la trágica historia de Juliana Peres Magalhães y Brendan Banfield nos recuerda los peligros de las relaciones prohibidas y las terribles consecuencias que pueden surgir de la traición y la violencia. Su condena es un recordatorio de la importancia de seguir nuestros valores y actuar con integridad en todo momento.









