Polémica en los Juegos Olímpicos de Invierno por supuesto alargamiento de pene en saltadores de esquí
«No hay ninguna prueba que permita afirmar que saltadores de esquí recurrieron a un alargamiento de pene para mejorar su rendimiento deportivo», afirmó este viernes la Federación Internacional de Esquí (FIS), mientras los responsables de los controles antidoping de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 que se inauguraron este viernes en Milán y Cortina D’Ampezzo, afirmaron que estudiarán el caso.
La controversia crece
Esta controversia creció como una bola de nieve desde que la prensa alemana se hizo eco de una teoría según la cual algunos saltadores habrían recurrido a inyecciones de ácido hialurónico para agrandar su entrepierna y así modificar las dimensiones de su traje. Ese procedimiento permitiría a los deportistas ganar en aerodinámica para estar más tiempo en el aire y aterrizar más lejos.
«No ha habido nunca la menor indicación, y menos aún la menor prueba, de que un participante haya recurrido nunca a una inyección de ácido hialurónico para tratar de lograr una ventaja», reaccionó Bruno Sassi, director de comunicación de la FIS, preguntado por la Agence France Presse.
«Ese rumor loco salió hace unas semanas a partir de simples habladurías», insistió.
Reacciones y posturas
En enero, en el diario alemán Bild, Kamran Karim, médico en el hospital Maria Hilf de Krefeld, cerca de Düsseldorf, había declarado que era posible crear un «aumento temporal y visible del pene gracias a inyecciones de parafina o de ácido hialurónico», pero que era una práctica que conllevaba «riesgos».
Durante una conferencia de prensa el jueves en Milán, los dirigentes de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) indicaron su intención de estudiar el caso. «No conozco los detalles del salto de esquí, ni cómo eso puede mejorar el rendimiento, pero si se da, examinaremos toda información para ver si está relacionada efectivamente con el doping», aseguró por su parte Olivier Niggli, director general de la AMA.
Al ser consultado para aclarar si la AMA estaba investigando el asunto, el portavoz de la agencia, James Fitzgerald, le dijo el viernes a la agencia Associated Press que el ácido hialurónico no estaba en su lista de sustancias prohibidas y remitió a FIS para cuestiones relacionadas con los trajes de salto de esquí.
Antecedentes y medidas tomadas
El tema es particularmente sensible para la disciplina tras un escándalo de trampas el año pasado en el que los líderes del equipo noruego fueron captados en cámara manipulando trajes de esquí en el Campeonato Mundial en Trondheim, Noruega.
El entrenador en jefe Magnus Brevik, el entrenador asistente Thomas Lobben y el miembro del personal Adrian Livelten fueron recientemente suspendidos del deporte por 18 meses por manipular los trajes antes del evento de gran colina masculina.
Los saltadores Marius Lindvik y Johann André Forfang aceptaron suspensiones de tres meses que les permitieron competir en los eventos de esta temporada.
Tras el escándalo, FIS introdujo controles de equipo más rigurosos que incluyen verificaciones antes y después de cada salto y mediciones 3D mejoradas para evaluar a los atletas en sus uniformes. Los microchips incrustados en los trajes también están diseñados para prevenir la manipulación.
En resumen, la Federación Internacional de Esquí ha negado rotundamente las acusaciones de que saltadores de esquí hayan recurrido a prácticas de alargamiento de pene para mejorar su rendimiento. A pesar de la controversia generada, la AMA ha indicado que investigará el caso para garantizar la integridad de la competencia. Este tema, sumado a antecedentes de trampas previas en la disciplina, ha llevado a la implementación de medidas más estrictas para evitar cualquier manipulación en los trajes de los atletas.







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