El desgarrador caso de Paulina Lebbos
“Virginia, Paulina te quería, te ayudaba, te apoyaba. Te ayudaba en los estudios. Hace memoria y decí la verdad y no tengas miedo. No tengas miedo, decí la verdad«, fue el desesperado ruego de Alberto Lebbos al declarar este viernes ante la Justicia de Tucumán por el crimen de su hija Paulina (23).
Una búsqueda sin respuestas
El 26 de febrero de 2006 Paulina fue a bailar con Virginia, la hermana de esta, Jimena Mercado; y Alejandro Aramayo. La amiga fue la última que reconoce haber visto viva a la víctima: compartieron un remís en la zona del ex Abasto, después de ir al boliche “Gitana”, en San Miguel de Tucumán. Después de eso, Paulina seguiría camino hacia la casa de Víctor César Soto (44), su ex pareja y padre de su hija. Pero nunca llegó. Desapareció durante 13 días, la buscaron desesperadamente y su cuerpo fue hallado a la vera de la ruta 341, en la zona de Tapia con graves signos de violencia.
La lucha por la verdad
Desde entonces la causa se mantuvo impune: Ya hubo tres juicios, el primero en 2013, en el que condenaron por encubrimiento a Enrique García, Manuel Yapura y Roberto Lencina, comisario y policías de Raco, respectivamente, en 2006. En 2018 se llevó adelante el segundo juicio que duró un año y tuvo más de 200 testigos, 32 careos y 30 imputados por falso testimonio. En ese momento, los jueces condenaron por encubrimiento a varios implicados. El cuarto juicio iba a empezar este lunes pero, por un cambio de fiscal, se postergó hasta el 9 de marzo.
La importancia de la verdad
El padre de la víctima, Alberto Lebbos, ha realizado un desgarrador llamado a la amiga de su hija para que diga la verdad y haga justicia por Paulina. A pesar de las dificultades y los obstáculos en el camino, la búsqueda de la verdad es fundamental para esclarecer este trágico caso y brindarle justicia a la memoria de Paulina. Esperamos que la verdad salga a la luz y se haga justicia por la memoria de Paulina Lebbos.
