La sede de la AFA sigue en la Ciudad de Buenos Aires
El Inspector General de Justicia (IGJ), Daniel Vítolo, ha confirmado que la movida del Gobierno de Axel Kicillof para trasladar la sede de la AFA a la Provincia de Buenos Aires carece de validez legal. Vítolo aseguró que la AFA continúa inscripta en la Capital Federal y que seguirán adelante con el pedido al Ministerio de Justicia.
La jurisdicción de la AFA
Vítolo destacó que la AFA sigue inscripta en la Capital Federal y que los registros están vigentes, lo que le otorga al IGJ el poder de policía sobre la entidad. Señaló que el intento de la directora de Personas Jurídicas de la Provincia de Buenos Aires de recibir a la AFA no tiene validez legal, ya que la asociación civil no ha cancelado su inscripción en la jurisdicción original.
La designación de veedores
El IGJ planea elevar al Ministerio de Justicia la propuesta para designar veedores en la AFA, quienes se encargarán de revisar los documentos, balances y movimientos financieros de la entidad. Vítolo subrayó la importancia de esta medida para garantizar la transparencia en la gestión de la AFA.
Investigación en curso
Vítolo mencionó que la AFA deberá explicar una serie de movimientos contables y financieros que han sido denunciados y que están bajo investigación judicial. La presencia de veedores permitirá esclarecer cualquier irregularidad y tomar las medidas necesarias para garantizar la legalidad de las operaciones de la AFA.
Transparencia y cumplimiento de la ley
El Inspector General enfatizó que la veeduría no tiene como objetivo perjudicar el funcionamiento de la AFA ni interferir en sus decisiones administrativas. Es un deber de fiscalización que busca asegurar el cumplimiento de la ley y la transparencia en la gestión de la asociación.
Conclusiones
En resumen, la AFA continúa bajo la jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires y deberá enfrentar la designación de veedores para garantizar la transparencia en sus operaciones. El Inspector General de Justicia reafirmó su compromiso con el cumplimiento de la ley y la fiscalización de la AFA, sin que esto implique una persecución política.
