La disputa por el rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán
Por un lado, el actual rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Sergio Pagani, que aspira a un nuevo mandato. Del otro, dos decanos de esa misma casa de estudios, que son del mismo espacio político, pero que ahora buscan quedarse con el rectorado.
Un conflicto que llega a la Justicia
En el medio crece una polémica que ya llegó a la Justicia y que tiene como telón de fondo el presupuesto que recibe esa universidad del Estado nacional, más las prometedoras regalías de la Minera Alumbrera, que pronto se reactivará.
El revuelo comenzó la semana pasada, cuando los decanos Miguel Ángel Cabrera -de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología- y Virginia Abdala -de Ciencias Naturales- presentaron una demanda ante la Justicia Federal para que determine si Pagani puede volver a postularse.
El debate sobre el Estatuto de la UNT
La demanda cita un artículo que establece que el rector y el vicerrector duran cuatro años en sus funciones y pueden ser reelectos o sucederse recíprocamente una sola vez. También indica que quienes hayan sido reelectos o hayan sucedido en la fórmula deben esperar al menos un período para volver a presentarse.
Según explicó a Clarín Manuel Gonzalo Casas, abogado patrocinante de los decanos, la presentación es “una acción declarativa de certeza de inconstitucionalidad”, una herramienta jurídica que busca despejar dudas y anticiparse a un eventual conflicto si Pagani finalmente decide competir.
El punto de vista de Sergio Pagani
Clarín habló con Pagani. Consultado sobre la controversia, dijo que le parece “excelente” la presentación de los decanos “para despejar las dudas”.
El rector explicó que en la UNT el rectorado no se elige por voto directo. Estudiantes, profesores y graduados votan a sus representantes en los claustros, y luego esos consejeros determinan quién será rector en una Asamblea del Consejo Superior que se realiza después de las elecciones.
La autonomía universitaria y la intervención judicial
La discusión en la UNT está enmarcada en un debate más amplio sobre la autonomía universitaria y los límites de la intervención judicial en los estatutos de las universidades.
Sobre ese punto, Clarín consultó a fuentes de la Secretaría de Educación de la Nación, el área que tutela a las universidades nacionales.
“A nosotros nos pidieron que opináramos y, la verdad, es que no podemos impedir una reelección. La Ley de Educación Superior está pensada justamente para garantizar la autonomía de las universidades. En la práctica no se puede intervenir en los estatutos, salvo que contradigan de manera flagrante la ley o la Constitución”, dijeron a Clarín.
El futuro de la Universidad Nacional de Tucumán
Para entender la pelea por la sucesión en la UNT hay un dato económico que muchos mencionan por lo bajo.
La universidad recibe regalías por el yacimiento de cobre, oro y molibdeno Bajo la Alumbrera, descubierto en la década del 30 por Abel Peirano, un investigador de esa casa de estudios que luego cedió los derechos mineros a la institución.
Ese ingreso podría volver a cobrar fuerza: el yacimiento está a punto de reiniciar su actividad tras varios años paralizado.
La UNT participa como socia -junto al gobierno de Catamarca- de Minera Alumbrera, la empresa que explota el emprendimiento y que está integrada por las compañías Glencore, Goldcorp y Yamana Gold.
Un decreto firmado por el presidente Javier Milei a comienzos de este año, que transfirió a Catamarca la participación que antes tenía el Estado nacional, precisó que la universidad se quedará con el 40% de las regalías de esa explotación minera.
La relación de la UNT con Bajo la Alumbrera, sin embargo, viene precedida de una historia conflictiva.
En la primera década de este siglo, la ley establecía que las utilidades del yacimiento debían destinarse a financiar la construcción de la Ciudad Universitaria de la UNT. Pero una investigación judicial iniciada en 2010 detectó presuntas irregularidades en el manejo de esos recursos entre 2006 y 2009.
Tras más de una década de proceso, la Justicia de Tucumán condenó en 2025 a un ex rector y a otros ex funcionarios universitarios por defraudación y malversación vinculadas al uso de esos fondos.
Las regalías mineras también generan tensiones dentro de la propia universidad, donde sectores ambientalistas cuestionan la actividad minera. Y con el resto del sistema universitario: la ley anterior establecía que, una vez terminada la Ciudad Universitaria, la UNT debía destinar el 20% de esas regalías al resto de las universidades nacionales. Pero pese a haber recibido el dinero, esa Ciudad nunca se construyó.
En conclusión, la Universidad Nacional de Tucumán se encuentra en medio de una disputa por el rectorado, donde la interpretación del Estatuto y la autonomía universitaria son temas centrales. Además, las regalías de la Minera Alumbrera añaden un componente económico a la contienda, mientras que la historia conflictiva de dichas regalías plantea desafíos adicionales para la institución.
