Un ataque violento en General Pinedo
Como si se tratara de hacerle honor al refrán, el caso reportado en Chaco en las últimas horas podría ser considerado como el más acertado. En General Pinedo, oeste de la provincia, este miércoles un hombre arrancó de una mordida el dedo de una enfermera que lo estaba atendiendo luego de que se descompensara bajo efectos de sustancias. El atacante quedó detenido desde entonces y la enfermera sufrió una amputación traumática de una parte considerable del dedo de una mano. «No sabemos si se tragó el dedo«, señaló a la prensa local la directora del hospital sobre el agresor.
Detalles del incidente
General Pinedo dista a 225 kilómetros en línea recta de la capital de Chaco, Resistencia, hacia el oeste. Casi 15 mil personas viven allí y se atienden en el hospital Isaac Waisman. Este miércoles a las 4.30 llegó hacia el hospital un pedido de ambulancia para asistir a un vecino que se había descompensado. La ambulancia llegó hasta el hombre, al que la familia aducía descompensado, pero quienes lo examinaron lo encontraron más bien exaltado o excitado. De todas formas, lo trasladaron hacia el hospital Waisman.
El momento de la agresión
«Vino en la ambulancia junto con una enfermera, en la parte de atrás del vehículo, y el chofer. Al llegar, lo recibe el médico de guardia, pero el paciente se encontraba violento y agresivo. Por su estado, desde la guardia se decidió derivarlo a un centro de mayor complejidad», relató ante la prensa local Mónica Wagner, directora del hospital en cuestión.
Las consecuencias del ataque
La mordedura: el hombre le arrancó la parte superior del dedo mayor de la mano derecha de una mordida, incluso debajo de la primera falange del dedo. «Se supone que estaba bajo efectos de alguna sustancia, por los síntomas que presentaba», añadió Wagner.
Reacción y consecuencias
En cuanto a la enfermera, debió ser atendida rápidamente y sometida a una amputación traumática de la falange distal del dedo mordido.
Acciones legales y seguimiento del caso
El agresor, en tanto, fue detenido por las autoridades policiales y se le labraron acciones penales por lesiones graves. Luego de su detención fue trasladado a un centro de Salud Mental en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde permanece internado y bajo custodia policial.
También precisó que el ataque sucedió en la ambulancia en la que irían a trasladarlo hacia ese otro centro de mayor complejidad. El hombre mordió a la enfermera frente a una médica y a un policía. «La enfermera sintió dolor cuando fue mordida, pero no se dio cuenta de que le había arrancado la parte del dedo hasta que le estaban poniendo gasas», sumó la directora.
Conclusiones
Este incidente en General Pinedo ha dejado en shock a la comunidad y ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad a la que se enfrentan los profesionales de la salud en situaciones de crisis. Es importante destacar la rápida actuación del personal médico y las autoridades para controlar la situación y brindar atención a la víctima. La violencia en el ámbito sanitario es un problema que debe abordarse de manera urgente para garantizar la seguridad de quienes trabajan y reciben atención en los hospitales y centros de salud.
