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Pakistán ataca Afganistán: China y Rusia en juego

Pakistán ataca Afganistán: China y Rusia en juego

Pakistán: una de las potencias nucleares asiáticas con uno de los ejércitos más grandes del mundo se encuentra en medio de una intensa confrontación con el Talibán de Afganistán. Esta situación ha llevado al país a declarar una "guerra abierta" contra el grupo terrorista, con el respaldo de China y Moscú que intentan mediar en el conflicto.

En la frontera entre Afganistán y Pakistán, la presencia del Talibán Pakistaní y los constantes ataques perpetrados por ellos, sumados a la presencia de guerrilleros proindependentistas baluches en territorio afgano, han llevado a las fuerzas militares de Pakistán a tomar la decisión de iniciar acciones militares.

Con su poderosa fuerza aérea, Pakistán ha llevado a cabo bombardeos en ciudades clave como Kabul, Kandahar y Paktika, causando un saldo de al menos 274 muertos, 400 heridos y la destrucción de 115 tanques afganos. Los talibanes, con su aspecto medieval como combatientes, han sido descritos con sus vestimentas tradicionales y armamento de origen estadounidense.

En medio de este conflicto, Afganistán ha respondido con ataques transfronterizos contra Pakistán, generando un ciclo de violencia que ha llevado a una escalada en las hostilidades entre ambas naciones.

El portavoz de los talibanes afganos ha manifestado la voluntad de su grupo de resolver el conflicto a través del diálogo, buscando evitar una prolongación de la guerra que solo traería más sufrimiento para la población civil.

En términos de poder militar, Pakistán cuenta con una fuerza de 660.000 efectivos en sus fuerzas armadas, destacando su superioridad en vehículos blindados y equipamiento militar en comparación con los talibanes afganos, cuyo ejército es significativamente más pequeño y menos equipado.

Los enfrentamientos entre Pakistán y Afganistán han escalado a niveles preocupantes, con bombardeos aéreos y ataques a lo largo de la frontera que han violado acuerdos de alto el fuego previos. Ambos bandos han reportado bajas y han buscado mostrar su fortaleza frente al enemigo.

En medio de la confrontación, se destaca la acusación de Pakistán hacia Afganistán por albergar y apoyar a grupos terroristas como el TTP (Tehreek-e-Taliban Pakistan), señalando la incapacidad de Kabul para contener la violencia y el terrorismo que afecta a la región.

El conflicto entre Pakistán y Afganistán se ha convertido en una lucha por el control de la región, con acusaciones mutuas de patrocinio del terrorismo y violación de los derechos humanos. La intervención de potencias como China, Moscú e India complica aún más el panorama, añadiendo elementos geopolíticos a una crisis que amenaza la estabilidad de la región.

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