Impacto de la nueva medición de la inflación en el poder adquisitivo de los salarios
La nueva medición de la inflación que el Gobierno decidió suspender habría revelado una mayor pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Según estimaciones de consultoras privadas, las remuneraciones del sector registrado retrocedieron hasta un 13% en los últimos dos años en comparación con el índice de precios actualizado, lo que representa una diferencia significativa con la metodología vigente.
La brecha entre las mediciones
La diferencia entre las mediciones se debe a que la metodología actual del Gobierno utiliza una canasta de consumos del 2004/2005, lo que resulta en una subestimación de la evolución de los precios. Esta metodología incluye consumos antiguos y subpondera rubros como servicios públicos y precios regulados, lo que limita el impacto del ajuste de tarifas en los precios, especialmente en 2024.
Impacto en la evaluación de las negociaciones salariales
El uso de una canasta desactualizada también afecta la medición de los salarios y distorsiona la evaluación de las negociaciones paritarias. Según datos de LCG, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, el salario registrado cayó un 6,4% con el IPC actual, mientras que la caída fue del 10,4% con el indicador nuevo.
Opiniones de expertos
Según Antonio Andrés Navarro, economista de LCG, la suspensión de la actualización del índice podría haber sido motivada por la necesidad de no reconocer un deterioro más pronunciado en el poder adquisitivo de los salarios, especialmente de cara a las negociaciones por la reforma laboral. Esto plantea un desafío para los sindicatos en las paritarias, donde el poder de negociación puede estar mermado.
Desafíos para los trabajadores y representantes sindicales
Con una inflación en aumento y la suspensión del nuevo IPC, los trabajadores y sus representantes enfrentan el desafío de decidir qué posición tomar en las negociaciones salariales. La incertidumbre sobre la representatividad del IPC y las caídas en el empleo registrado plantean un escenario complejo para las discusiones salariales.
Consecuencias para el Gobierno y la credibilidad en las mediciones
El Gobierno se encuentra en un escenario complicado debido al «INDECgate» y la suspensión del nuevo IPC. Esto plantea dudas sobre la credibilidad de las próximas publicaciones del INDEC y la posibilidad de que se tomen decisiones basadas en otros índices de inflación. La fragilidad del proceso de desinflación es motivo de preocupación para las autoridades.
En resumen, la suspensión del nuevo IPC revela un impacto significativo en el poder adquisitivo de los salarios y plantea desafíos para las negociaciones salariales y la credibilidad en las mediciones oficiales de inflación.
