El caso del asesinato de Cecilia Strzyzowski ha llegado a su fase final con la lectura de las penas para los culpables. El jurado popular encontró a César Sena, su padre y su madre culpables del crimen, mientras que otros tres implicados fueron declarados como encubridores. La audiencia virtual para conocer las penas se llevará a cabo en la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia, presidida por la jueza Dolly Fernández.
César Sena, el femicida
César Sena, el único hijo del matrimonio Sena, fue declarado culpable de "homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haberse cometido en contexto de violencia de género en carácter de autor". La fiscalía lo señaló como el autor material del crimen, aunque no se tenía certeza sobre la forma en que ocurrió. Se presume que utilizó técnicas de artes marciales mixtas para perpetrar el homicidio.
Los padres, parte de la planificación
Emerenciano Sena y Marcela Acuña, padres de César, fueron declarados culpables como partícipes primarios del homicidio. Aunque intentaron desvincularse del crimen argumentando que se enteraron después de ocurrido, el jurado los consideró esenciales en la planificación del asesinato. Ambos recibirán una condena de prisión perpetua por su participación en el crimen.
Tres encubridores, culpables
Fabiana González, Gustavo Obregón y Gustavo Melgarejo fueron declarados culpables de encubrimiento agravado. Se les acusó de participar en acciones destinadas a ocultar pruebas del crimen, como la limpieza de la escena del crimen y la incineración del cuerpo de Cecilia. Cada uno recibirá una pena acorde a su grado de participación en el encubrimiento.
Griselda Reinoso, la única inocente
Griselda Reinoso, pareja de uno de los implicados, fue la única de las siete imputadas que fue declarada inocente. Su defensa logró demostrar que no estuvo involucrada en el crimen y que no existían pruebas contundentes en su contra. Por lo tanto, fue puesta en libertad tras el veredicto.
En los alegatos finales, los fiscales y las querellas solicitaron penas de prisión perpetua para los principales implicados, mientras que para los encubridores pidieron penas proporcionales a su grado de participación en el encubrimiento. Los abogados de los acusados presentaron sus argumentos y solicitudes de penas alternativas, pero finalmente la decisión recae en la jueza Fernández.
En resumen, el caso de Cecilia Strzyzowski ha concluido con la condena de los culpables y la absolución de la única inocente. La justicia ha dictado penas acordes a la gravedad de los delitos cometidos, asegurando que se haga justicia por la vida de la joven asesinada.
