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Peronismo y CGT amenazan con judicializar ley sin votos nuevos

Peronismo y CGT amenazan con judicializar ley sin votos nuevos

Presiones y tensiones en torno a la reforma laboral

La CGT y el peronismo mueven fichas para presionar contra la reforma laboral pero en el Senado no consiguen sumar nuevos votos en contra. Más allá de las tensiones por el capítulo fiscal -que si no hay acuerdo podría caerse- el grueso de las bancadas aliadas y federales avalan la ley en general. Por eso ya adelantan que si la norma consigue aprobarse van a judicializarla.

El interbloque «Popular» y sus movimientos

El interbloque «Popular» reúne ahora al bloque Justicialista que conduce José Mayans, los dos legisladores del Frente Cívico de Santiago y a los cinco de Convicción Federal. Si todos se mantuvieran unidos (cosa que no ocurrió, por ejemplo, en la votación del Presupuesto) alcanzarían 28 votos en contra. Lejos de los 37 necesarios para bloquear la norma.

La relación entre gobernadores y la Casa Rosada

Frente a este panorama, parte de la expectativa está puesta en cómo decante la relación entre los gobernadores y la Casa Rosada. Si la discusión por los fondos, que como contó Clarín viene tensa, se termina de pudrir, podrían llegar a conseguir algún poroto más. Esperan directivas de los mandatarios tras la reunión que están organizando para el miércoles en el CFI.

La amenaza de judicializar la ley

Sin embargo, saben que es muy poco probable que el desenlace sea tan drástico como para hacer caer la ley, con lo cual ya le advierten al oficialismo que si se aprueba tal como está, van a recurrir a la Justicia para que la frene.

El argumento sobre la inconstitucionalidad de la reforma

En el peronismo sentencian que la reforma es un «destrucción del artículo 14 bis» de la Constitución, el que consagra derechos del trabajador, los gremios y la seguridad social. Apuntan que el texto del Ejecutivo «facilita despidos, afecta las indemnizaciones y debilita los convenios colectivos».

Las críticas y contracríticas entre sectores políticos

El ministro de Interior, Diego Santilli, le contestó: «Kicillof y el kirchnerismo se oponen a bajar Ganancias en la reforma laboral porque quieren que las empresas paguen cada vez más impuestos y se fundan. Para ellos recaudar siempre es más importante que generar trabajo». Un mensaje que pareció un tiro por elevación al resto de los mandatarios que están reclamando por la baja del impuesto a las ganancias a las sociedades que les significará una caída en la recaudación del 0,15 % del PBI.

Las divisiones internas en el peronismo

En paralelo, el peronismo debe enfrentar sus propias grietas. La diputada y ex ministra de Trabajo, la albertista Kelly Olmos, presentó un proyecto propio de reforma laboral que entre otros puntos, establece una reducción gradual de la jornada de trabajo (de las 48 horas semanales ahora hacia 40 horas en hasta seis años); crea un marco específico para trabajadores de plataformas; y amplia las licencias parentales.

Conclusiones y perspectivas

En resumen, la disputa en torno a la reforma laboral muestra las tensiones políticas y las estrategias de presión que se están llevando a cabo. Mientras la CGT y el peronismo buscan frenar la ley argumentando inconstitucionalidad y regresividad, el oficialismo y sectores afines defienden la necesidad de modernizar el marco laboral. El desenlace de esta batalla legislativa y judicial será clave para el futuro de las relaciones laborales en Argentina.

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