El diputado Miguel Ángel Pichetto ha generado controversia al criticar duramente al Gobierno por sus recientes declaraciones sobre la industria textual en Argentina. En una entrevista para radio Splendid, Pichetto expresó su desacuerdo con los dichos del Presidente contra Paolo Rocca, presidente de Techint, tildándolos de «totalmente disparatados y poco convenientes para los intereses de la nación». Además, cuestionó las afirmaciones de los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger, calificándolas de «exorbitantes» y «estúpidas» respectivamente.
En relación a la licitación del gasoducto de 500 kilómetros conectado con Vaca Muerta, Pichetto consideró que Javier Milei debería haber hecho un esfuerzo para apoyar a Paolo Rocca y a la empresa Techint, con el objetivo de hacer a Argentina más competitiva y permitir que la empresa ganara la licitación. Según el diputado, el Gobierno debería haber evitado la confrontación en este contexto, ya que solo contribuye a la destrucción de la industria nacional.
Pichetto también se refirió a las declaraciones de Luis Caputo sobre la industria textil argentina, en las que acusó al sector de «robar» con los precios y admitió que nunca había comprado ropa en el país. El diputado opositor consideró estas afirmaciones como un desacierto, especialmente en un momento en el que la crisis afecta al sector textil y se pierden cientos de puestos de trabajo debido a la competencia extranjera y al contrabando.
En cuanto a la postura de Federico Sturzenegger a favor del libre mercado, Pichetto la calificó de «estúpida», argumentando que el mundo actual protege a sus empresas y empleos, y que es necesario establecer acuerdos inteligentes para evitar que China invada el mercado argentino con productos que dañen la industria nacional. Además, señaló que el gran debate girará en torno al tema del salario, resaltando la importancia de proteger los puestos de trabajo y evitar salarios bajos.
Respecto a la reforma laboral que el Gobierno busca aprobar, Pichetto enfatizó que antes de abordar este tema, se debería haber encarado una reforma impositiva. Considera que en una economía en recesión con salarios bajos, no hay reforma laboral que pueda resolver el problema del empleo. Asimismo, alertó sobre la precarización laboral que ya existe en el mercado y la necesidad de regular el trabajo autónomo, como en el caso de los repartidores de Rappi.
En conclusión, las críticas de Miguel Ángel Pichetto ponen de manifiesto su preocupación por la situación de la industria nacional, la competencia extranjera desleal y la necesidad de proteger los empleos y los salarios de los trabajadores argentinos. Su postura destaca la importancia de mantener un equilibrio entre el libre mercado y la protección de la industria local para garantizar un desarrollo sostenible y equitativo en el país.
