La rentabilidad de los plazos fijos en Argentina
El nuevo dato de inflación publicado por el Indec muestra que el plazo fijo tradicional sigue teniendo una renta negativa, por lo que el plazo fijo UVA continúa posicionándose como el actual gran ganador. A ello se le agrega, como condimento, la tendencia al descenso de las tasas de interés. Al respecto, en base a las proyecciones de los economistas, se puede anticipar cuál de estos dos tipos de depósitos será más rentable en los próximos meses y cómo se ubicarán frente al recorrido del precio del dólar.
La situación actual de los plazos fijos
El índice de precios al consumidor (IPC) fue de 2,6% en abril, en línea con lo esperado previamente por el mercado. Se trata de la cifra registrada más baja desde noviembre pasado y de un nivel sensiblemente inferior al 3,4% medido en marzo.
En tanto, un plazo fijo minorista para personas humanas paga una tasa nominal anual (TNA) de entre 15% y 19,5% en bancos líderes para colocaciones a 30 días, que es el tiempo mínimo de encaje requerido para este instrumento financiero. De esta manera, la renta mensual es de un mínimo de 1,23% y de un máximo de 1,6%, prácticamente la mitad del avance de la inflación. Incluso en bancos chicos, donde la tasa ofrecida es mayor para poder captar pesos y luego prestarlos, se está ofreciendo un interés máximo de 24% de TNA, que equivale a una renta de 1,97% cada 30 días.
En cambio, la otra opción es el plazo fijo UVA, un depósito que ajusta su rendimiento en base al índice de precios al consumidor (IPC) y así permite mantener el poder de compra de los pesos. Su desventaja es el tiempo mínimo requerido de encaje de los fondos invertidos, que es de 180 días (medio año); un plazo extenso si se tiene en cuenta la volatilidad de la economía y la política argentina.
La elección de los ahorristas
Para colocar un plazo fijo, los inversores ponen atención a distintos aspectos, como el tiempo en que tendrán disponibles sus fondos y si la renta en pesos superará a la inflación y al dólar.
«En primera instancia, antes de hacer un plazo fijo, los ahorristas miran si van a mantener el poder adquisitivo de su dinero en base a dos parámetros: la evolución del costo de los bienes y servicios domésticos, y la paridad cambiaria», detalla Andrés Méndez, director de AMF Economía.
Respecto al dólar, la tasa en pesos lo supera con creces, ya que en mayo el billete estadounidense avanza apenas 1% y en todo el 2026 desciende su precio alrededor de 2%.
Y agrega Méndez: «En lo que respecta al mantenimiento del poder adquisitivo en términos de una canasta de bienes y servicios, si bien los plazos fijos UVA prometen seguir redituando positivamente hasta avanzado el próximo semestre, no es el caso de los plazos fijos tradicionales que en mayo, como en los meses precedentes, aparecen siendo superados por las subas del IPC. Algo que se repetirá en los meses venideros».
Proyecciones y perspectivas futuras
En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado días atrás por el Banco Central en base a una encuesta a más de 40 economistas, los analistas consideran que el índice de precios al consumidor (IPC) del corriente mayo será de 2,3% y para junio se estima que bajará al 2,1%. En tanto, para julio se prevé en 2% y para agosto en 1,8%.
El problema que puede plantearse para los plazos fijos tradicionales es que las tasas de interés que ofrecen sigan descendiendo.
«Ahora vuelve a haber mucha liquidez en el mercado y las tasas siguen para abajo. Si lo comparamos contra inflación, la tasa es negativa, pero no hay demasiados instrumentos de inversión superadores al índice de precios al consumidor (IPC) sin tomar riesgo», grafica Javier Dicristo, gerente de Inversiones de Banco Meridian.
Conclusiones
Por el lado del plazo fijo UVA, las expectativas respecto a cómo quedará posicionado frente al movimiento del precio del dólar «no son tan contundentes: ganará entre mayo y julio, pero perderá a partir de agosto», alerta Méndez. Es que a partir del segundo semestre, al finalizar el ingreso de las divisas liquidadas por el campo debido a la cosecha gruesa, las subas proyectadas para el tipo de cambio se ubican por encima de la inflación esperada.
«O sea, puede despertarse el precio del dólar», dice Méndez.
En cifras, según los pronósticos de los expertos, desde mayo hasta agosto, por lo menos, ganaría de manera clara el plazo fijo UVA sobre el tradicional.
En el mes a mes, se estima que el plazo fijo tradicional tendrá una renta del 1,8% en los 30 días del actual mayo, mientras que el plazo fijo UVA obtendría un 2,99%. Para junio, las proyecciones de los analistas consideran que el plazo fijo tradicional rendiría 1,73% y el UVA, en base a la inflación de los 90 días previos, generaría un 2,45%.
Al mirar agosto, según las proyecciones del último REM publicado por el Banco Central, el plazo fijo tradicional obtendría 1,76%, mientras que las colocaciones UVA alcanzarían el 2,05%.
En resumen, la elección entre un plazo fijo tradicional y uno UVA dependerá de varios factores, como la evolución de la inflación, el comportamiento del dólar y las tasas de interés. Por el momento, el plazo fijo UVA parece ser la opción más rentable, pero es importante estar atento a los cambios en el mercado para tomar decisiones informadas.
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