Sin embargo, a medida que las tasas en pesos se vuelvan positivas y la inflación comience a ceder, es probable que la balanza se incline nuevamente a favor del plazo fijo tradicional.
En definitiva, la elección entre un plazo fijo tradicional y uno UVA dependerá de múltiples factores, como el horizonte temporal de la inversión, la expectativa de inflación, y la posibilidad de necesitar los fondos antes del vencimiento. Es importante analizar detenidamente cada opción y consultar con asesores financieros antes de tomar una decisión.
En conclusión, el plazo fijo volvió a ser atractivo para los ahorristas en un contexto de estabilidad cambiaria y tasas en pesos competitivas. La elección entre un plazo fijo tradicional y uno UVA dependerá de diversos factores, y es importante evaluar cuidadosamente cada opción antes de invertir.
El impacto del índice de precios al consumidor en los plazos fijos
La continuidad de la estrategia cambiaria vigente y la percepción de que la «calma» perdurará en los próximos meses, permite anticipar un descenso en el ritmo de crecimiento mensual del IPC nacional, considerando que gran parte de la devaluación preelectoral ya se ha descargado sobre los precios internos, reflexiona Méndez.
De descender en febrero y marzo el índice de precios al consumidor, comenzará a verse favorecido el plazo fijo tradicional.
Rendimientos proyectados para los próximos meses
De esta manera, las proyecciones para los próximos meses indican que hasta febrero, inclusive, resultará ganador el plazo fijo UVA sobre el tradicional, pero, a partir de marzo, las colocaciones a 30 días superarían en rendimiento a las que ajustan por inflación.
En enero, se estima que el plazo fijo tradicional generará una renta mensual del 2,44%, mientras que el plazo fijo UVA ofrecerá 2,65%.
Para febrero, en base a las estimaciones de los economistas relevados por el Banco Central, se proyecta que el plazo fijo tradicional rendiría 1,94% en los 28 días del mes, mientras que el UVA, en base a la inflación de los 90 días previos, propondría cerca de 2,4%.
En tanto, en marzo cambiaría la ecuación, porque los depósitos tradicionales tendrían una ganancia de 2,13%, mientras que el UVA se ubicaría en 1,9% mensual.
Y en abril, el plazo fijo tradicional rendiría 1,98%, mientras que el UVA generaría una renta de 1,85%.
Conclusión sobre los rendimientos de los plazos fijos
En este contexto, los plazos fijos UVA redituarán con mayor intensidad durante este primer bimestre del año, para ser superados a partir de marzo por los plazos fijos tradicionales, concluye Méndez a iProfesional.
En resumen, la evolución del índice de precios al consumidor en los próximos meses tendrá un impacto significativo en los rendimientos de los plazos fijos. Aunque inicialmente el plazo fijo UVA se verá favorecido, a partir de marzo se espera que los plazos fijos tradicionales superen en rendimiento a los ajustados por inflación.