La trágica historia de Valentín Mercado Toledo
Valentín entró caminando al sanatorio y salió con muerte cerebral. Esa frase resume la tragedia que vivió Valentín Mercado Toledo, un niño de 4 años que ingresó a un sanatorio para una cirugía por una hernia diafragmática. Lo que se suponía sería una intervención «menor» terminó en una encefalopatía hipóxico-isquémica, dejando a Valentín con muerte cerebral una semana después.
La condena al anestesiólogo Javier Atencio Krause
Javier Atencio Krause, el médico anestesiólogo a cargo de la cirugía, fue condenado por su negligencia en el caso de Valentín. Durante el juicio, se reveló que Krause se distrajo con su celular y no detectó una obstrucción en el tubo endotraqueal, lo que provocó la falta de oxígeno que derivó en la lesión cerebral del niño.
El veredicto y las penas solicitadas
El fiscal pidió tres años de prisión condicional para Krause, además de una inhabilitación especial para ejercer la medicina durante 10 años. La familia de Valentín y sus abogados respaldaron esta petición, buscando justicia por la trágica pérdida del niño. El juez Emilio Stadler dará a conocer el veredicto este martes.
Los detalles del caso y la negligencia médica
Durante la cirugía, Valentín estuvo al menos diez minutos sin registros de presión arterial ni oxigenación, lo que desencadenó la encefalopatía hipóxico-isquémica que terminó en su muerte cerebral. Mientras tanto, Krause utilizó su celular y abandonó el quirófano en busca de un cargador para el dispositivo, descuidando su responsabilidad como anestesiólogo.
La angustia de la familia y el desenlace fatal
Los padres de Valentín vivieron una semana de incertidumbre y angustia, recibiendo información confusa sobre la salud del niño. Finalmente, tras confirmarse la muerte cerebral, tomaron la difícil decisión de desconectarlo. La familia denunció el caso y se inició una investigación para esclarecer lo sucedido.
Conclusión
La historia de Valentín Mercado Toledo es un trágico recordatorio de las consecuencias de la negligencia médica. La pérdida de un niño tan joven por errores evitables en un quirófano es un llamado de atención sobre la importancia de la atención y vigilancia constante en procedimientos médicos. Justicia para Valentín es un paso hacia la prevención de futuros casos similares.

