El derrumbe de River Plate
La noche de terror que River vivió el sábado en el Monumental, donde fue goleado por Tigre por 4 a 1 reavivó los espíritus malignos del duro final de 2025, con un equipo que había caído en picada, y trajeron pesadillas que se creía que habían quedado atrás luego del aceptable arranque de 2026. Sin embargo, el castillo de arena se derrumbó en apenas 90 minutos. La evolución explotó por el aire y volvieron las dudas. Y en este contexto, las decisiones futbolísticas de Marcelo Gallardo quedaron en el ojo de la tormenta.
Las decisiones de Gallardo en cuestión
La estatua del Muñeco brillará por siempre por su inolvidable y eterno primer ciclo como entrenador del club pero en esta segunda etapa ya no son pocos los hinchas de River que, ya sea en voz alta o por lo bajo, cuestionan sus planteos. Y más allá de que siga recibiendo ovaciones cada vez que pisa el campo de juego del Monumental, una cosa no invalida a la otra.
Las fallas en el planteamiento
Ante Tigre, sus decisiones quedaron expuestas. Y ya no se trata de solo una derrota “impensada”. Es una nueva caída convertida en un bochorno. Como sucedió en varios encuentros del 2025. Como pasó en varios de los últimos 17 partidos, de los que River solo ganó 4, empató 3 (y uno terminó con derrota por penales, ante Independiente Rivadavia) y perdió 10. Y como local en el Monumental cayó en 5 de los últimos 6 encuentros. Y esa estadística no son solo números: trajeron eliminaciones en la Libertadores, la Copa Argentina, el Torneo Clausura y no se clasificó al máximo torneo continental de este año.
Problemas estructurales y tácticos
Las otras cuestionables decisiones, que también quedaron a la vista en la tétrica noche de Núñez, son más estructurales. Una de ellas es la dependencia cada vez más grande de Juanfer Quintero. En los tiempos que corren, por más brillante que sea un futbolista, parece algo anticuado. Y el sábado al colombiano, que jugó de enganche, otra cuestión de otro tiempo, lo controlaron bien y River lo padeció.
El problema en la definición
Pero uno de los temas más calientes -o el más- por estas horas es el del 9. River carece de un futbolista con características propias de centrodelantero y, más allá del estilo que tenga cada uno de los atacantes que componen el plantel y de que Gallardo prefiere no jugar con uno clásico, lo cierto es que también cuentan con poco gol. Sebastián Driussi tiene 0,25 de promedio en River y en su carrera 0,28; Maxi Salas, 0,18 y 0,21; y Facundo Colidio, 0,17 y 0,23.
El futuro de River Plate
“No estaba en la cabeza de nadie esta derrota. Cuando jugás un muy mal partido y el rival un muy buen partido, y te hace los goles, podés perder. No es aceptable. Pero te pegan una piña y hay que levantarse”, comentó Gallardo en la escueta conferencia de prensa que dio tras la derrota con Tigre. Y, mirando hacia adelante, teniendo en cuenta la visita riesgosa que su equipo tiene a La Paternal el jueves para enfrentarse a Argentinos Juniors, agregó: “¿Puede ser algo que se repita? No. Venimos con otra energía para que eso no suceda, estamos con bronca, frustrados y el fútbol tiene revancha”.
Es crucial para River recuperarse del golpe con Tigre y demostrar que la caída fue solo una mala noche. El futuro del equipo dependerá de la capacidad de Gallardo para corregir los errores y encontrar soluciones a los problemas estructurales y tácticos que han afligido al equipo en los últimos tiempos.







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