César Soto se presenta ante el tribunal de Tucumán
César Soto (44) se sentó frente a un tribunal de Tucumán, por primera vez como acusado del crimen de su ex pareja, Paulina Lebbos (23), hace dos décadas, y habló, sin aceptar preguntas.
Ante los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica, se mostró como víctima y negó ser el asesino de la joven. «Somos personas de bien, personas trabajadoras. No hice nada de lo que se me acusa«, expresó.
El testimonio de César Soto en el juicio
En el inicio del juicio en su contra, Soto dijo que el caso, que conmovió a la provincia, también le arruinó la vida: «Durante estos 20 años siempre he estado como en las sombras, a un costadito, siempre ahí, viendo cómo sobrevivo«.
«Tengo mucha angustia, mucha congoja por todo lo que ha sucedido, me ha afectado muchísimo«, lamentó.
La versión de Soto sobre su situación
Soto, a quien Alberto Lebbos (71), papá de la víctima, señaló como su asesino, agregó: «A mí nadie me ha preguntado cómo me he sentido yo, siempre acusar, acusar y acusar. Yo he perdido a mi pareja, a mi hija y prácticamente mi vida«.
El acusado tenía una relación con Paulina Lebbos atravesada por la violencia. Habían tenido una hija (hoy de 25 años), pero nunca convivieron.
La declaración de Sergio Kaleñuk en el juicio
En sus palabras ante el tribunal, también sin responder preguntas, negó su vínculo con Soto: «Yo a este señor no lo conozco. Nunca lo vi en mi vida. No tengo nada que ver con esto«.
«La vida no es así. Siempre quisieron perjudicarme. No justifico el ensañamiento contra mi persona«, advirtió Kaleñuk.
Detalles del crimen de Paulina Lebbos
Paulina tenía 23 años y estudiaba Comunicación Social en la Universidad Nacional de Tucumán. El 26 de febrero de 2006 había aprobado un final y decidió salir a bailar al boliche «Gitana» junto a su amiga Virginia Mercado para celebrar.
Al terminar la noche se tomaron juntas un remís y esa es la última verdad. Paulina, según dijo Virginia -que reconoció haber mentido en sus declaraciones y que podría ser acusada de encubrimiento- dejó a su amiga en su casa, le pidió una mochila que había quedado allí antes de salir y debía seguir viaje hasta la casa del padre de su hija, César Soto. Nunca llegó.
Conclusión
El caso del crimen de Paulina Lebbos sigue generando controversia y dolor para las partes involucradas. Las declaraciones de César Soto y Sergio Kaleñuk en el juicio ponen de manifiesto la complejidad y la intensidad de este caso que ha marcado a la provincia de Tucumán. La búsqueda de la verdad y la justicia continúa siendo una prioridad para todos los implicados en este trágico suceso.