Amnistía general en Venezuela: optimismo y cautela
Minutos después del anuncio de una amnistía general a presos políticos y opositores de Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, la líder opositora María Corina Machado, se mostró optimista, aunque con recaudos. «Venezuela todavía no ha celebrado porque hemos aprendido de manera dolorosa lo que significa la maldad de este régimen«, sostuvo, al tiempo que remarcó que será el «fin de la tiranía». La reacción de las organizaciones de derechos humanos venezolanas fue de «optimismo y cautela» y en Argentina expectativa por la situación del gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani.
La visión de María Corina Machado
«Hemos vivido 27 años de un proceso brutal de persecución, de represión, de silenciar las voces de todos los ciudadanos. Hay presos políticos que tienen 23 años de prisión, me refiero a tres policías metropolitanos y hay presos que han sido desaparecidos en las últimas semanas, después del 3 de enero, son 16 personas», destacó María Corina Machado entrevistada por el periodista el periodista del Financial Times, Michael Scott en el encuentro «Hay Festival» en Cartagena de Indias, Colombia.
Presión internacional y esperanza
«No es algo que voluntariamente el régimen haya querido hacer, sino es producto de la presión real que ha recibido por parte del gobierno de los Estados Unidos. Ojalá sea así y ojalá los más de 700 presos políticos que aún permanecen en los centros de tortura puedan estar pronto con su familias», aseguró Machado, que antes de salir de Venezuela estuvo en la clandestinidad dentro del país por más de un año.
Desafíos y esperanza en Venezuela
Si bien se mostró entusiasmada, puso reparos por la «capacidad daño» de la dictadura: «Lo que sabemos ya es un camino irreversible e incontenible hacia la democracia y hacia el reencuentro. La gente sabe que estamos frente a una estructura criminal, que comienza a desmontarse, pero que todavía tiene una capacidad de daño brutal».
Expectativas y llamado a la acción
Desde la ONG Foro Penal, que trabaja de forma puntillosa en confirmar los excarcelados del régimen, fueron prudentes. «Recibimos con optimismo, pero con cautela, el anuncio de la Ley de Amnistía que abarque a todos los presos y perseguidos políticos de Venezuela. Esperamos que dicho paso contribuya a la justicia, a la libertad, a la paz y a la reconciliación nacional».
Requisitos para una amnistía justa
Remarcaron qué debe contener el proyecto de amnistía: «Contar con la participación activa de la sociedad civil, de las ONG de derechos humanos y, muy especialmente, de las víctimas de la prisión y persecución política en Venezuela en su redacción, aplicación y seguimiento. Definir claramente su alcance y cumplir con el mandato previsto en el artículo 29 de nuestra Constitución, que prohíbe expresamente que la amnistía favorezca o incluya a quienes hayan cometido violaciones a los derechos humanos o crímenes de lesa humanidad».
Desafíos y llamado a la acción
La dictadura chavista difunde que tras la captura de Maduro excarcelaron a más de 600 personas. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos contabilizaron apenas la liberación de 302 personas. El 11 de enero soltaron al argentino-israelí Yaacob Harary, pero por ahora permanecen detenidos el gendarme argentino Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani. Ambos están presos por causas de terrorismo y financiamiento del terrorismo, por lo que serían alcanzados por la amnistía.
Conclusión
La amnistía en Venezuela genera esperanza, pero también cautela y la necesidad de garantizar la justicia y la no repetición de violaciones a los derechos humanos. El camino hacia la democracia y la reconciliación nacional es complejo, pero se vislumbra un horizonte de libertad y cambio en el país.
