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Récord de exportaciones pese al dólar y consumo estancado

Récord de exportaciones pese al dólar y consumo estancado

Récord de exportaciones y superávit histórico: el dólar vuelve a moverse

En mayo, la Argentina vendió al exterior u$s9.537 millones y cerró con un saldo positivo de u$s3.504 millones, el más alto de la serie. Sin embargo, en junio el dólar oficial volvió a moverse, subiendo un 2,8% y alcanzando su nivel más alto desde febrero. La explicación detrás de este movimiento se debe a dos factores clave: la disminución de las liquidaciones del campo por cuestiones estacionales y el aumento de la demanda por turismo, el Mundial y algunos pagos anticipados de importaciones. A pesar de que el ingreso de divisas sigue siendo fuerte, el mercado sigue atento a lo que sucederá una vez que se termine el pico de oferta.

Mayo dejó un récord de exportaciones, pero el dólar volvió a moverse

El dato de comercio exterior fue muy alentador, con un crecimiento del 34% interanual en las exportaciones, una caída del 7% en las importaciones y la balanza comercial acumulando 30 meses consecutivos con saldo positivo. El impulso provino principalmente del sector energético, que experimentó un aumento del 167,1%, así como mejoras en el sector agropecuario, los productos primarios y las manufacturas industriales.

Este resultado fortalece el frente externo y sugiere un mayor ingreso de dólares a la economía. Sin embargo, no es suficiente para congelar por completo el tipo de cambio. En junio, el dólar oficial registró un incremento del 2,8%, superando el rendimiento del plazo fijo y la inflación proyectada para el mes. Este movimiento se atribuye a una combinación de estacionalidad y una mayor demanda privada, con una disminución en la oferta de divisas del sector agropecuario y un aumento en los pagos por turismo, viajes al exterior y anticipos de importaciones.

El superávit también muestra menos importaciones para producir

Si bien el récord de exportaciones es positivo, el superávit también se explica por una disminución en las importaciones. En particular, el rubro de piezas y accesorios para bienes de capital experimentó una caída del 26,6% interanual, lo que suele interpretarse como una señal de menor actividad industrial o una inversión más débil. Esta tendencia se refleja en la reducción de las compras de bienes de capital y el aumento de las importaciones de bienes terminados y automóviles, segmentos menos vinculados a la expansión de la capacidad productiva.

Más dólares en la balanza, pero consumo y actividad siguen sin reaccionar

Además, el consumo privado ha experimentado seis meses consecutivos de caída interanual. En mayo, el índice de la Universidad de Palermo mostró una disminución del 0,3% respecto a abril y del 2,2% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia se refleja en indicadores como la recaudación real del IVA, que cayó un 3% interanual en mayo, y las compras con tarjeta de crédito, que disminuyeron un 3,5% en términos reales. Sectores como recreación, indumentaria, automóviles y cemento continúan mostrando un bajo desempeño, indicando que el gasto de los hogares sigue siendo heterogéneo según los ingresos.

En resumen, la Argentina acumula más dólares y mejora su posición externa, pero aún no logra traducir esta mejora en mayor actividad, inversión o consumo. A pesar del récord de exportaciones y el superávit histórico, persisten desafíos en la economía real que requieren una mayor dinamización. El Gobierno cuenta con margen gracias al superávit, pero la clave sigue siendo canalizar los dólares hacia la economía cotidiana para impulsar el crecimiento y la recuperación económica.

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