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Red eléctrica del AMBA: Obras clave para evitar cortes de luz en barrios

Red eléctrica del AMBA: Obras clave para evitar cortes de luz en barrios

La importancia de invertir en infraestructura energética

Una red de transporte de energía eléctrica subinvertida y al límite de la desconexión ante episodios de alta demanda condujo a un apagón en CABA y el Gran Buenos Aires que dejó a millones de usuarios residenciales sin luz en medio de la ola de calor. Para los expertos, se requieren inversiones urgentes en infraestructura de transporte energético para evitar nuevos cortes masivos.

El origen del apagón y la falta de inversión en redes de alta tensión

Según explicaron fuentes oficiales, el origen del apagón tuvo lugar en la desconexión de cuatro líneas de 220 kilovatios en Morón y General Rodríguez pertenecientes a Edenor, lo que hizo perder al sistema abastecimiento por 3 mil megavatios. También afectó, en menor medida, a usuarios de Edesur.

Más allá de las muy altas temperaturas que pusieron al sistema en situación de colapso, los expertos en energía coincidieron en que hay una cuestión estructural de fondo: la falta de inversión en redes de alta tensión, en especial en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

La necesidad de proyectos para mejorar la capacidad de transporte

Entre 2014 y 2024, la demanda de potencia máxima al sistema eléctrico creció un 23%, de acuerdo a datos de Transener. En ese mismo lapso, la capacidad de transporte de alta tensión casi no evolucionó. Actualmente hay dos proyectos que, si se concretaran, podrían acelerar el proceso de normalización entre esa brecha de aumento en la demanda de energía y la capacidad de transporte.

Uno, novedoso, es AlmaGBA, un proyecto para construir baterías que aseguren el suministro en momentos críticos y, por otra parte, una línea nueva de transmisión de 500 kilómetros, pero que deberá ser financiado enteramente por el sector privado.

La tensión estructural en el sistema eléctrico argentino

Según Alejandro Einstoss, economista y consultor en energía, “es cada vez más evidente la tensión estructural que atraviesa el sistema eléctrico argentino, cada vez que la demanda se acerca a los límites técnicos”. El AMBA representa más del 40% de la demanda eléctrica nacional y enfrenta una restricción operativa poco visible.

Einstoss detalló que esa capacidad física de abastecimiento del AMBA se ubica en torno a los 11.000 megavatios como máximo confiable, al considerar tanto la generación local como la transferencia segura a través del anillo de alta tensión.

Proyectos como AlmaGBA y las dificultades en la distribución eléctrica

Respecto al proyecto AlmaGBA, Einstoss aclaró que “esas baterías no cambian la restricción del anillo, ni alivian su límite físico”, ya que solo permiten amortiguar tensiones por minutos u horas, pero no aportan nuevos megavatios firmes al sistema.

Nadia Sager, directora de GEINSA, señaló que en Buenos Aires se logró avanzar con AlmaGBA, con la expectativa de que esté disponible el próximo año. Se observan problemas estructurales asociados a la falta de inversión en activos críticos, déficits de mantenimiento, pérdidas no técnicas vinculadas a robos y hurtos y limitaciones operativas acumuladas en el tiempo.

La importancia de mejorar la red existente de alta tensión

Juan José Carbajales, ex subsecretario de Hidrocarburos y director de la consultora Paspartú, dijo que bajo este gobierno «no mejoró la red existente de alta tensión, solo priorizó obras pero espera que sean los privados quienes las financien y ejecuten bajo un sistema de concesión de obra pública, pero todavía no están los pliegos.»

En resumen, la necesidad de invertir en infraestructura energética es crucial para evitar futuros apagones y garantizar un suministro estable de energía eléctrica en el AMBA. Proyectos como AlmaGBA pueden ser un paso en la dirección correcta, pero se requiere un enfoque integral que aborde tanto la capacidad de transporte como las dificultades en la distribución eléctrica.

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