La popularidad de San Francisco de Asís
San Francisco es considerado el santo más popular de Italia y posiblemente de todo el mundo católico. Sus restos están siendo expuestos en la basílica de Asís, la ciudad donde nació en 1182, y ya hay más de 400 mil reservas para visitarlos. Canonizado apenas dos años después de su muerte, su carisma y humanidad lo han convertido en una figura venerada por siglos.
El camino espiritual de San Francisco
Hijo de un comerciante de telas de Asís, San Francisco vivió una infancia privilegiada. Sin embargo, tras participar en una guerra y ser encarcelado, experimentó una profunda transformación espiritual. Abandonó sus riquezas y se dedicó a una vida de pobreza y mendicidad, siguiendo la voz de Dios que le pedía reparar la iglesia de San Damiano.
La fundación de los franciscanos
En 1209, nació oficialmente la orden de los franciscanos en el Tugurio de Rivatorto. Caracterizados por su total pobreza, los seguidores de San Francisco pronto se multiplicaron, atrayendo a numerosos discípulos que compartían su devoción por la vida ascética.
El legado de San Francisco
San Francisco recorrió Italia y Tierra Santa, difundiendo su mensaje de amor por el Creador y todas sus criaturas. Su creación del primer pesebre viviente en Greccio y sus composiciones como el Canto de las Criaturas lo han inmortalizado como un santo patrono de los animales y del ambiente.
La veneración y canonización de San Francisco
San Francisco falleció a los 44 años en 1226, siendo canonizado dos años después por el Papa Gregorio IX. Su influencia perdura hasta nuestros días, siendo reconocido como patrono de Italia y celebrado nacionalmente el 4 de octubre.
En resumen, San Francisco de Asís es un ejemplo de humildad, pobreza y devoción que ha trascendido siglos. Su legado como patrono de los animales y del ambiente lo convierte en una figura venerada y recordada en todo el mundo católico.
