Una decisión irrevocable
«Me quiero ir». Con estas palabras, Javier Ruiz, el joven extremo de 21 años, dejó en claro su postura ante el presidente Néstor Grindetti. A pesar de los intentos de persuasión por parte del club, Ruiz mantuvo su firme decisión de no querer jugar más en Independiente.
Un conflicto sin solución
El desencuentro entre el jugador y el club se originó cuando Ruiz faltó a un entrenamiento sin previo aviso a principios de enero. A pesar de los intentos por resolver la situación, el joven manifestó su malestar por una supuesta deuda y una promesa incumplida de aumento salarial.
Ofertas sobre la mesa
Ante la negativa de Ruiz de seguir en Independiente, el club mexicano Necaxa presentó una oferta por el jugador. Tras varias negociaciones, se acordó la venta de Ruiz por 1,6 millones de dólares por el 60% de su pase, con la posibilidad de una opción por otro 20%.
Un nuevo destino
Necaxa será el nuevo hogar de Javier Ruiz, quien emprenderá una nueva etapa en su carrera futbolística en tierras mexicanas. A pesar de los esfuerzos por retenerlo, Independiente aceptó la oferta sabiendo que la salida era inevitable.
El desenlace esperado
Tras semanas de incertidumbre y conflictos, Javier Ruiz finalmente encontró su camino lejos de Independiente. Su determinación de no continuar en el club lo llevó a tomar la decisión de emprender un nuevo rumbo en el fútbol mexicano.
En resumen, la historia de Javier Ruiz en Independiente llega a su fin con una venta al Necaxa de México por 1,6 millones de dólares, poniendo punto final a un conflicto que parecía no tener solución.
