Rusia se apropia de la central nuclear de Zaporiyia tras la anexión

Los soldados rusos habían estado controlando la planta de energía nuclear de Zaporizhia durante meses. Pero con la anexión de cuatro regiones ucranianas, Moscú también se apropia del complejo nuclear más grande de Europa. El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó un decreto el miércoles ordenando al gobierno ruso que lo incorpore a las propiedades de Rusia.

La planta está ubicada en la provincia ucraniana del mismo nombre que, junto a Kherson, en el sur; y Donetsk y Lugansk, en el este, Rusia se ha anexionado en un proceso condenado como ilegal por Ucrania y no reconocido por la comunidad internacional.

El avance de las tropas ucranianas no afectará a la anexión, dice el Kremlin, que promete recuperar lo perdido

“El Gobierno se asegurará de que las instalaciones nucleares de la planta sean aceptadas como propiedad federal”, dice el decreto firmado por el presidente.

El 1 de octubre, la empresa estatal ucraniana de energía nuclear, Energoatom, denunció la detención del gerente de la planta, Íhor Muráshov. Fue liberado el lunes y expulsado al territorio controlado por Ucrania.

Según Renat Karchaa, asesor del director general de la rusa Rosenergoatom, este organismo ya «creó una organización operativa» para operar la planta.

El complejo nuclear de Zaporizhia es motivo de preocupación desde hace tiempo, pues ha sufrido diferentes atentados de los que se acusa a ambas partes. El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, viajó este miércoles a Kyiv y tiene previsto visitar Moscú en los próximos días.

Vladimir Putin inició la sesión de hoy cumpliendo la última formalidad de la anexión, refrendando con su firma los tratados pactados el viernes en una ceremonia solemne en el Kremlin más las leyes aprobadas este lunes y martes en el Parlamento ruso.

También tuvo tiempo de formalizar un decreto dirigido a su aliado, el jefe de Chechenia, Ramzan Kadyrov. Coincidiendo con su 46 cumpleaños, el jefe del Kremlin lo ascendió a coronel general, un grado militar que en Rusia es superior al de teniente general e inferior al de general del ejército. La primavera pasada, alcanzó el grado de teniente general.

El aumento se produce días después de que Kadyrov llamara al uso de armas nucleares en Ucrania. El checheno se mostró muy crítico con los mandos militares después de que el avance del ejército ucraniano obligara el sábado a los rusos a retirarse de Limán. “Se deben tomar medidas más radicales hasta el punto de declarar la ley marcial en los territorios fronterizos y usar armas nucleares de bajo poder”, dijo.

Posteriormente, el Kremlin quitó hierro a las declaraciones. Su portavoz, Dimitri Peskov, dijo que hay que guiarse por «evaluaciones equilibradas y objetivas» y no tomar decisiones con «emocionalidad».

Este miércoles Peskov aseguró que estas retiradas, o «retiradas militares», como las denomina Moscú, no afectan a la anexión de territorios ucranianos. “Estarán con Rusia para siempre y no serán devueltos”, aseguró. Y sobre las conquistas perdidas prometió: «Vamos a recuperarlas».

El Ministerio de Defensa ruso mostró la víspera un mapa de las zonas de combate en Ucrania que confirma la retirada de las tropas rusas de varias localidades hasta ahora bajo su control. En Luhansk, las autoridades prorrusas reconocieron hoy la presión de las tropas de Kyiv en la localidad de Svatove. “La situación es alarmante, pero está bajo control”, dijo el representante de Luhansk en Moscú, Rodion Miróshnik.

Más optimista se mostró Putin, quien aseguró que la situación «en los territorios incorporados a Rusia se estabilizará». Cuando esto suceda, «podremos desarrollar tranquilamente estos territorios y ayudarlos a fortalecer a todo el país», dijo durante un encuentro con maestros rusos.