El Cosquín Rock ha sido un festival emblemático en la historia de la música argentina, marcando hitos importantes a lo largo de sus 25 años de existencia. Desde sus humildes comienzos en 2001 hasta su expansión por todo el continente, este evento ha sido testigo de la evolución y la consolidación del rock en Argentina.
De herejía a religión: cómo fue el primer Cosquín Rock
El debut del Cosquín Rock en 2001 fue un acto audaz en medio de una profunda crisis económica y política en Argentina. A pesar de las dificultades, el festival logró reunir a miles de jóvenes en la mítica Plaza Próspero Molina, convirtiéndose en un evento que trascendería las fronteras de la música.
Durante aquella primera edición, bandas como Los Piojos, Divididos, Las Pelotas y Bersuit Vergarabat brillaron en el escenario, mostrando la diversidad y la potencia del rock argentino. Sin embargo, la presencia del rock en un festival tradicional de folklore no fue bien recibida por todos, generando controversia y críticas por parte de sectores conservadores.
La evolución del Cosquín Rock
A pesar de las críticas iniciales, el Cosquín Rock logró establecerse como un evento de relevancia nacional e internacional. Con el paso de los años, el festival creció en tamaño y alcance, mudándose a locaciones más grandes y atrayendo a un público cada vez más diverso.
Lo que comenzó como un experimento de dos días se convirtió en un megaevento con múltiples escenarios, carpas temáticas y una infraestructura imponente. El Cosquín Rock no solo se ha consolidado como un negocio musical rentable, sino que también se ha convertido en un rito de paso para bandas emergentes y consagradas de la región.
El legado del Cosquín Rock a los 25 años
Hoy, al cumplir 25 años, el Cosquín Rock sigue siendo un referente en la escena musical argentina. Su impacto trasciende la música y se ha convertido en un símbolo de resistencia y celebración para miles de fanáticos que año tras año acuden al festival en busca de música, diversión y camaradería.
En resumen, el Cosquín Rock ha sido un pilar fundamental en la historia del rock argentino, demostrando que la pasión y la creatividad pueden superar cualquier adversidad. A lo largo de sus 25 años de existencia, este festival ha dejado una huella imborrable en la cultura popular argentina y continúa siendo un punto de encuentro para amantes de la música de todas partes.

