La morosidad en los colegios privados: un desafío financiero
El primer semestre del ciclo lectivo expuso con crudeza la tensión entre el presupuesto de las familias de clase media y las cuotas de los colegios de gestión privada. En un contexto económico donde los ingresos no logran emparejar el ritmo de las tarifas y la inflación de servicios, la morosidad en los colegios privados bonaerenses y porteños muestra una preocupante tendencia al alza.
Según estimaciones sectoriales, la mora promedio ya ronda entre el 15% y el 25% según la zona y el nivel de subvención estatal de cada institución. En los colegios de cuota «plena» (sin subsidios), el desfasaje es todavía más marcado, obligando a las administraciones a buscar herramientas financieras para no desfinanciar el pago de salarios docentes y el mantenimiento edilicio.
En este escenario de asfixia cruzada, donde los colegios no pueden por ley cortar el servicio educativo a mitad de año y las familias agotan las tarjetas de crédito, los seguros de continuidad escolar y de desempleo se han transformado en la última línea de defensa para garantizar que los chicos sigan en las aulas.
El escudo financiero: cómo funcionan los seguros en las escuelas
Frente a este ecosistema de incertidumbre, los colegios y las familias comenzaron a demandar coberturas específicas de compañías aseguradoras para blindar el pago de los aranceles frente a imprevistos severos. Básicamente, existen dos grandes esquemas que conviven hoy en el mercado local.
1. El Seguro de Continuidad Escolar (o de Vida Colectivo)
Es el más difundido a nivel institucional y, en muchos colegios de cuotas medias y altas, ya se incluye de forma obligatoria o sugerida dentro de la propia matrícula anual. Garantiza el pago del remanente de las cuotas del alumno hasta la finalización de sus estudios en caso de fallecimiento o invalidez total y permanente del padre, madre o tutor responsable del pago de los aranceles.
Se contrata como una póliza colectiva. El costo se prorratea mensualmente entre toda la masa de alumnos (suele representar un porcentaje marginal sobre el valor de la cuota, habitualmente menos del 1,5%), lo que lo hace muy accesible en comparación con una póliza de vida individual.
2. Seguro de Desempleo e Interrupción de Ingresos
Es un formato que ha ganado terreno de manera individual por parte de los padres trabajadores en relación de dependencia o autónomos. En caso de despido involuntario o de incapacidad temporal por accidente o enfermedad, la aseguradora cubre el pago de la cuota escolar por un período determinado, que suele oscilar entre 3, 6 o hasta 12 meses.
Seguro de Continuidad Escolar (o Seguro Educativo)
Las principales compañías que ofrecen este producto:
- Federación Patronal: Cuenta con uno de los productos de Continuidad de Estudios más estructurados del mercado.
- Orígenes Seguros: Es una de las firmas referentes en seguros de personas y ofrece coberturas diseñadas para la continuidad escolar.
- Sancor Seguros: Provee a instituciones educativas de coberturas ante invalidez o fallecimiento del tutor.
- SMG LIFE (Swiss Medical Group): Ofrece seguros educativos orientados tanto a la continuidad ante imprevistos graves del tutor, como a planes de ahorro garantizado para la educación futura de los hijos.
- MGS Seguros: Cuenta con planes específicos bajo el nombre de «Educación Asegurada» orientados a resguardar los costos escolares familiares ante imprevistos de ingresos de los padres.
Seguro de Desempleo y Pérdida de Ingresos
- Galicia Seguros: Ofrece seguros de desempleo directo para trabajadores en relación de dependencia.
- Banco Macro (Seguro Educación): Ofrece un producto orientado específicamente a resguardar económicamente los proyectos escolares de los hijos ante eventos inesperados.
- BBVA Seguros (en alianza con Assurant): Cuenta con pólizas de desempleo dirigidas tanto a empleados en relación de dependencia como a autónomos/monotributistas.
Para los analistas de consumo y educación, la tendencia de sumar seguros para amortiguar la mora llegó para quedarse. Las instituciones educativas buscan activamente transferir el riesgo de incobrabilidad para no verse obligadas a judicializar las deudas o a tener que negar la rematriculación para el año siguiente, una decisión que suele tensionar la relación con la comunidad escolar.
Por su parte, las familias asumen estos micro-costos mensuales dentro de la cuota como una «garantía de paz mental». En una economía propensa a los shocks, saber que ante una desgracia familiar o la pérdida del empleo el hijo no sufrirá el desarraigo de perder a sus compañeros y su escuela, es un valor que la clase media argentina busca preservar a toda costa.
En resumen, la morosidad en los colegios privados ha llevado a la implementación de seguros de continuidad escolar y de desempleo como mecanismos de defensa financiera tanto para las instituciones como para las familias. Estas coberturas buscan garantizar la continuidad educativa de los alumnos ante situaciones adversas, protegiendo así la estabilidad financiera de ambas partes en un contexto económico desafiante.
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