Siete policías de Córdoba serán juzgados por presunto “gatillo fácil”

Un nuevo caso de presunto “gatillo fácil” involucra a la Policía de Córdoba. El hecho ocurrió en 2020, en el barrio de Urca, cuando un ladrón fue abatido a balazos por un agente de seguridad que supuestamente le “colocó” un arma. Como resultado de la sospecha siete agentes serán juzgados acusado del crimen de Isaías Luna (21).

Isaías Luna, Cristian Araya y Martín Muñoz protagonizaron una entrada en una casa de Julio Borda a las 12:00; lugar donde redujeron al dueño de la casa para robarle. En el piso de arriba había un menor y una mujer que avisaron al 101. La policía llegó al lugar y le disparó a Luna en el cuello..

El sargento auxiliar Ariel Esteban Adavid fue quien le disparó a Luna. En el momento, El efectivo declaró que al llegar le dio la voz de alto al occiso y que lo señaló de frente.

la investigacion juridica

Según el periodista Juan Federico en cadena 3, el hecho fue investigado por el fiscal Juan Pablo Klinger quien concluyó que ninguno de los asaltantes estaba armado; de modo que la pistola hallada junto al cuerpo del occiso habría sido «plantada» por uniformados.

Dado este, el fiscal acusó a Adavid de homicidio en exceso de legítima defensa. El resto de los acusados ​​enfrentan cargos por encubrimiento agravado y falso testimonio. Son el suboficial mayor Pedro Manuel Benka, el cabo primero Jorge Raúl Aguirre, el suboficial inspector Jonathan David Tabares, el sargento Adrián Aníbal Carranza, el suboficial Sebastián Raúl del Valle Colella y el comisario Fernando José Navarro.

En la acusación, Klinger reveló que Tabares -quien tiene otras dos causas penales por casos similares- Pidió mover un móvil con cámaras que estaba filmando hacia la casa. La orden se dio justo cuando el sargento Carranza ingresó al lugar con el arma que apareció junto al cuerpo del muerto.

La investigación fiscal recibió el aval del Juez de Control Pablo Cafferata, quien decidió llevar el caso a juicio.