Una obra histórica que atraviesa tres gestiones políticas
Después de diez años de trabajo, llegó a su fin la obra de infraestructura sanitaria más importante del país en más de 70 años. La red de 40 kilómetros de túneles del Sistema Riachuelo permitirá mejorar la capacidad de transporte de los desagües cloacales de más de 4,5 millones de personas. Lo más destacado de esta obra es que atravesó tres gestiones políticas de diferente signo: la de Mauricio Macri, la de Alberto Fernández y la actual, de Javier Milei.
Una obra sin precedentes y financiada por el Banco Mundial
La obra fue bautizada como «Sistema Riachuelo» y ya se encuentra en funcionamiento, aunque en etapa de pruebas. Financiada a través de un crédito otorgado por el Banco Mundial de U$S 1.200 millones, esta obra es la más importante en su tipo en Latinoamérica. A pesar de haber sido impactada por un caso de corrupción y la pandemia de coronavirus, la obra siguió adelante sin detenerse.
El funcionamiento del Sistema Riachuelo
El Sistema Riachuelo consta de tres obras en una: el transporte de residuos cloacales a través de casi 30 kilómetros de túneles, una planta de tratamiento de estos residuos y un emisario de 12 kilómetros que corre 40 metros por debajo del lecho del Río de la Plata. Este emisario es más extenso que la línea B del subte porteño.
«Es una obra histórica porque es la primera vez que se hace un sistema completo, transporte, depuración y disposición final.»
Una vez que esté operativo todo el sistema, se beneficiarán 4,5 millones de personas en once partidos bonaerenses y la Ciudad de Buenos Aires. Este sistema transversal alivia las tres cloacas máximas existentes y representa un avance significativo en materia ambiental.
Desafíos y contratiempos a lo largo de la obra
La obra del Sistema Riachuelo enfrentó diversos desafíos a lo largo de su ejecución. Desde una causa por corrupción que involucró sobreprecios hasta la pandemia de coronavirus en 2020, que obligó a adaptar los procesos operativos para garantizar la continuidad de los trabajos.
La planta de tratamiento, ubicada en Dock Sud, es un complejo de piletas que filtran las aguas cloacales y las depuran. Finalmente, estas aguas ya tratadas son vertidas al Río de la Plata a través del emisario, cerrando así el ciclo de saneamiento de las aguas cloacales de la región.
Conclusión
El Sistema Riachuelo representa un hito en la infraestructura sanitaria del país, beneficiando a millones de personas y mejorando significativamente la calidad ambiental de la región. A pesar de los desafíos y contratiempos, esta obra demuestra la importancia de la inversión en infraestructura para el bienestar de la sociedad y el cuidado del medio ambiente.
