El optimismo económico argentino
El optimismo que reflejan los funcionarios del equipo económico cuando hablan de las mejoras que vendrán este año se basa en una apuesta: que los argentinos están dispuestos a tener en su poder $14 billones más que el año pasado, sin salir corriendo a comprar dólares.
El diagnóstico ya esbozado por el ministro Toto Caputo, y luego explicado con detalle en una presentación de Vladimir Werning, vicepresidente del Banco Central, en Londres ante un auditorio de banqueros de todo el mundo.
Su explicación fue que la economía argentina había sufrido en 2025 un «cisne negro» de origen político, que llevó a que la demanda de pesos por parte del público se desplomara, mientras se batían récords de compra de dólares, por la incertidumbre de la situación post electoral. Pero que, tras el triunfo de Javier Milei en las legislativas, rápidamente la situación se empezó a normalizar.
El crecimiento de la base monetaria
El BCRA espera que a lo largo de este año, al mismo tiempo que cae el apetito de los ahorristas por el dólar, la base monetaria -es decir, el dinero líquido- pase de su actual nivel de 4,2% del PBI a un 4,8%. Aun con ese aumento, sigue siendo un nivel de monetización menor al promedio histórico de las últimas décadas.
El agregado «M2 transaccional privado» -dinero circulante, depósitos en cuenta corriente y cajas de ahorro-, que es el indicador principal para determinar la necesidad de pesos para el funcionamiento cotidiano de la economía, también crecerá. Este índice pasará desde un 5,7% a un 6,3% del PBI.
El momento positivo en la acumulación de reservas
En estos días, el gobierno celebra el hecho de que la compra por más de u$s950 millones se produjo sin que ocurriera el pronóstico de una disparada en el tipo de cambio, que era la expectativa generalizada entre los analistas.
La argumentación que hace el gobierno para explicar este fenómeno es, precisamente, que está aumentando la demanda de dinero. Según Werning, hay potencial como para que el Central compre u$s10.000 millones durante el año.
El problema a mediano plazo
En medio de ese escenario optimista, los analistas más críticos están insinuando que la paz cambiaria de hoy está engendrando una crisis a mediano plazo.
El argumento principal es que, aun con un superávit comercial de u$s11.000 millones, la cuenta corriente quedará en rojo, por el aumento previsto en la salida de dólares por turismo y compras online de servicios y productos.
Conclusión
En resumen, el panorama económico argentino muestra señales de mejora con el incremento de la base monetaria, la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria. Sin embargo, existen desafíos a mediano plazo que podrían representar obstáculos para el crecimiento sostenido. Es crucial mantener un equilibrio entre la demanda de pesos, la acumulación de reservas y la estabilidad financiera para asegurar un desarrollo económico estable y sostenible.
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