Un tenista discreto y enfocado
Sebastián Báez mantiene siempre un perfil bajo. Nada lo mueve de esa postura que aprendió de chico, cuando a los 5 años empuñó por primera vez una raqueta en el Club Sportivo Villa Ballester al que lo llevaron sus padres, y que su equipo de trabajo -con Sebastián Gutiérrez a la cabeza- le ayuda a conservar. Léase: los pies sobre la tierra. No se le conocen grandes celebraciones de sus victorias, que podría tenerlas siendo el tenista sudamericano activo con más títulos (7). Tampoco responde a las críticas ni acostumbra a dar explicaciones cuando las derrotas se suceden. Por eso es que no se supo con detalle el drama que vivió con las lesiones en el último tiempo. No busca excusas sino soluciones. Así, a su manera, llega a una nueva edición del ATP 250 de Buenos Aires.
El regreso a la competencia
Báez, de 25 años y 34° del mundo, tuvo el mejor arranque de temporada de su carrera. Sumó 8 victorias en 10 partidos entre la United Cup, el ATP de Auckland y el Abierto de Australia que incluyen festejos contra Ben Shelton (8°) y Taylor Fritz (9°), dos de sus tres triunfos frente a top ten. Y todos esos encuentros fueron sobre superficie dura, la que peor le cae a su juego. Un dato resulta revelador: no conseguía triunfos consecutivos en cemento desde enero de 2024, cuando en el Melbourne Park derrotó en las dos primeras rondas a Jeffrey John Wolf y Daniel Galán. En este comienzo de año llegó a acumular siete en fila hasta que Jakub Mensik lo frenó en la final del torneo neozelandés. No fue por arte de magia. Tiene una explicación.
La lucha contra las lesiones
«Venía arrastrando desde fines de 2023 una lesión de rodilla y hubo días en que me costaba levantarme para ir a entrenar. No porque haya tenido esa especie de bajón anímico que puede aparecer con las lesiones, sino por el simple hecho de que me levantaba y me dolía la rodilla. Fueron momentos, meses, casi dos años muy difíciles en ese sentido. Hoy volví a sentirme bien, estoy sano, sin dolores, lo que es una tranquilidad enorme porque volví a sentirme yo mismo dentro de una cancha», le cuenta a Clarín en un rincón apartado de la sala de prensa del Buenos Aires Lawn Tennis, rebautizada con el nombre de Guillermo Salatino a menos de un mes del fallecimiento del reconocido periodista.
El desafío en Buenos Aires
Cuando se realizó el sorteo de los Qualifiers de la Copa Davis y se conoció que el equipo argentino debía jugar en Corea del Sur sobre cemento a días del comienzo del torneo porteño, se supo que habría muchas bajas y el primer descartado fue Báez. Es que el campeón del ATP 500 de Río de Janeiro y finalista en Santiago la temporada pasada, además de haber llegado a la segunda ronda en Buenos Aires, defiende 690 puntos en la gira sudamericana, casi la mitad de los 1.420 que tiene.
El camino en los torneos sudamericanos
Todos los argentinos esperan con ansias esta parte de la temporada, pero curiosamente Seba es el que le ha sacado mayor provecho en los últimos años. Es bicampeón en Río (2024 y 2025), se consagró en 2024 en Santiago de Chile, donde además llegó otras dos veces a la final (2022 y 2025), y también ganó el extinto ATP de Córdoba en 2023. En total, 37 victorias y 12 derrotas (75,5% de eficacia) jugando en Sudamérica, que supera lo que ha podido cosechar en cualquier otra parte del mundo.
El desafío en Buenos Aires
El torneo de Buenos Aires, sin embargo, todavía no le dio grandes alegrías. Disputó las últimas cinco ediciones (el cuadro principal en las cuatro más recientes) y nunca pudo avanzar más allá de los cuartos de final. ¿Es una cuenta pendiente? «Es un torneo especial, de eso no hay ninguna duda. Desde que tengo memoria que vi este torneo, vi grandes nombres, grandes talentos, todos los jugadores argentinos que pasaron por acá y obviamente que me gustaría disfrutar de llegar a instancias finales, pero no me pongo como objetivo tener que ganar acá. Eso es algo que no puedo manejar y creo que se va a ir dando con el trabajo», contesta.
El presente y el futuro en el Argentina Open
Subió del quinto al cuarto puesto de la preclasificación tras la baja por lesión de Lorenzo Musetti y se presentará en el Argentina Open en octavos de final frente al peruano Ignacio Buse (96°). Sueña Báez con completar el trío de consagraciones en los torneos sudamericanos que actualmente conforman el calendario del tenis masculino. Sería el primero en conseguirlo, aunque no se carga de presiones. «El objetivo es estar sano de principio a fin de año y competir en cada torneo que pueda», vuelve sobre el tema inicial de la conversación. Parece una frase hecha. No lo es. Él lo sabe: si está pleno físicamente, otra será la historia.
Conclusión
En resumen, Sebastián Báez enfrenta una nueva edición del ATP 250 de Buenos Aires con un historial de lesiones superado y un buen comienzo de temporada. A pesar de no destacarse en este torneo en el pasado, su enfoque en mantenerse sano y competir en cada partido puede ser clave para alcanzar nuevos logros en su carrera tenística.








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