Nueva York en estado de emergencia por tormenta invernal
Nueva York entró este domingo en estado de emergencia ante la llegada de una violenta tormenta invernal que amenaza con convertirse en una de las más intensas de las últimas décadas. Con nevadas récord, vientos huracanados y visibilidad casi nula, las autoridades ordenaron un toque de queda, suspendieron viajes no esenciales y cerraron escuelas, mientras el temporal avanza sobre una franja del país donde viven más de 50 millones de personas.
Medidas de emergencia en Nueva York
El alcalde Zohran Mamdani anunció la prohibición de circulación para vehículos no esenciales desde las 21 del domingo hasta el mediodía del lunes. La medida alcanza calles, autopistas y puentes de la ciudad, y busca reducir accidentes y permitir el trabajo de los equipos de emergencia y limpieza. “Nueva York no ha enfrentado una tormenta de esta magnitud en la última década”, advirtió Mamdani, quien pidió a los residentes evitar todo desplazamiento que no sea urgente y permanecer en sus hogares durante las horas más peligrosas del temporal.
Impacto de la tormenta
La tormenta comenzó a sentirse con fuerza el domingo por la noche. Desde Brooklyn, los rascacielos de Wall Street apenas se distinguían entre la cortina blanca, mientras las ráfagas de viento levantaban la nieve acumulada y reducían la visibilidad a niveles críticos. Meteorólogos alertaron sobre posibles cortes de energía, producto del peso de la nieve y de vientos que podrían alcanzar entre 80 y 112 kilómetros por hora, con picos cercanos a los 100 km/h.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) advirtió que las condiciones de ventisca se “materializarán rápidamente” desde Maryland hasta Nueva Inglaterra, haciendo que viajar sea “extremadamente peligroso o directamente imposible”, especialmente a lo largo de la autopista I-95, el principal corredor de la costa este que conecta Baltimore, Filadelfia, Nueva York y Boston.
Consecuencias y medidas preventivas
Ante el deterioro de las condiciones, se suspendieron las clases presenciales en Nueva York, Nueva Jersey y Boston, y la mayoría de los eventos previstos para la noche del domingo -incluidas funciones de Broadway– fueron cancelados. El transporte público continuaba operativo, aunque con demoras y modificaciones según la evolución del temporal.
Mamdani también ordenó el despliegue de equipos sociales para asistir y trasladar a personas en situación de calle, tras recordar que en la última ola de frío murieron 16 personas. “No podemos repetir esa tragedia”, señaló.
Emergencia en varios estados
El impacto del temporal se extiende mucho más allá de Nueva York. Al menos siete estados -entre ellos Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Connecticut, Rhode Island y Massachusetts- declararon el estado de emergencia, lo que permite liberar fondos y acelerar el despliegue de recursos.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, activó la emergencia desde el mediodía del domingo. En tanto, la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, calificó el fenómeno como una tormenta de “magnitud histórica”, con acumulaciones previstas de hasta 60 centímetros de nieve.
Consecuencias en el transporte aéreo
El caos también se trasladó al aire: según el sitio especializado FlightAware, más de 14.000 vuelos resultaron cancelados o demorados entre el domingo y el martes, con los aeropuertos del área de Nueva York entre los más afectados.
Alertas y previsiones meteorológicas
Además de la nevada, el NWS emitió alertas por marejada ciclónica, con olas de 60 a 120 centímetros que podrían provocar inundaciones costeras moderadas y erosión de playas desde la bahía de Delaware hasta Cape Cod. También se prevén lluvias frías en las Carolinas y nevadas más moderadas en el Atlántico Medio. “El escenario combina los tres peores factores: nieve intensa, vientos violentos y baja visibilidad”, advirtieron los meteorólogos, que no descartan cortes de energía generalizados y daños en árboles e infraestructura.
Con información de Agencias
Conclusiones
La tormenta invernal que azota a Nueva York y varios estados del noreste de Estados Unidos ha generado un estado de emergencia sin precedentes. Con medidas preventivas como toques de queda, prohibición de circulación y suspensión de clases, las autoridades buscan minimizar los impactos de la tormenta. La coordinación entre municipios y estados es clave para brindar asistencia a la población afectada y garantizar la seguridad en medio de condiciones climáticas extremas.
