Tragedia en Jerusalén: colectivo atropella a manifestantes ultraortodoxos
Un joven de 18 años murió y al menos tres personas resultaron heridas este martes luego de que un colectivo atropellara a manifestantes de una concentración de ultraortodoxos contra la ley de reclutamiento militar en Jerusalén, Israel.
El trágico incidente
Según informaron los bomberos y el servicio de rescate israelís, el hecho ocurrió en la zona de las calles Bar Ilan y Tzafnia, donde miles de manifestantes se habían concentrado junto a otras calles aledañas de la capital.
Luego de ser embestida por el colectivo, la víctima fatal quedó enganchada en el paragolpes del vehículo y terminó debajo de él.
Además, tres peatones sufrieron heridas leves de carácter traumático y fueron trasladados en condición estable a distintos centros médicos. El hospital Hadassah–Ein Kerem informó que recibió a un adolescente de 14 años herido, mientras que otros dos lesionados fueron derivados al hospital Hadassah del Monte Scopus.
Reacciones y consecuencias
El conductor del ómnibus fue detenido en el lugar y trasladado a una comisaría para continuar con la investigación. La policía también informó que un equipo de periodistas fue alcanzado por una piedra durante los disturbios y debió ser trasladado para recibir atención médica.
Ante la escalada de violencia, un oficial de policía dio la orden de dispersión. Al no ser acatada y continuar los disturbios, las fuerzas de seguridad actuaron para dispersar a los manifestantes y restablecer el orden público.
La fuerza de seguridad aseguró que “la conducta violenta de los alborotadores y delincuentes merece todo el desprecio” y advirtió que continuará actuando “con determinación contra cualquiera que dañe la seguridad pública, a los periodistas y a los agentes”.
Conflicto interno en Israel
La manifestación se desarrollaba en el marco del prolongado conflicto interno en Israel por el servicio militar obligatorio y las exenciones que rigen para los estudiantes de seminarios religiosos ultraortodoxos.
La presencia de grandes concentraciones de manifestantes había generado cortes y desvíos en distintas zonas de la ciudad. En otras oportunidades, estas marchas bloquearon las vías principales de entrada a Jerusalén, por lo que impidieron la normal circulación de las personas y obligaron a las autoridades a reaccionar.
Los estudiantes de seminarios religiosos fueron llamados a filas militares después de que el Tribunal Supremo considerara que la exención a la que se acogían era injusta y discriminatoria hacia el resto de israelíes, especialmente en «tiempos de guerra». Prácticamente desde el inicio de la ofensiva contra Gaza, los judíos ultraortodoxos se han negado a sumarse al Ejército.
Las autoridades israelíes emitieron a finales de julio 54.000 órdenes de reclutamiento a miembros de la comunidad ultraortodoxa haredí a pesar de las tensiones y las protestas contra la obligatoriedad del servicio militar para estos judíos, que se dedican a estudiar la Torá, el libro sagrado del judaísmo, y ejercen objeción de conciencia a estos llamamientos a filas alegando motivos religiosos.
Conclusiones
En medio de la tragedia y la violencia, la ciudad de Jerusalén se vio sacudida por un incidente que puso en evidencia las tensiones existentes en la sociedad israelí en torno al servicio militar obligatorio y las exenciones para grupos religiosos. La falta de acuerdo y la resistencia de ciertos sectores han desembocado en manifestaciones que, en ocasiones, terminan en hechos lamentables como el ocurrido este martes. Es necesario buscar soluciones que promuevan la convivencia pacífica y el respeto entre todos los ciudadanos, sin importar sus creencias o convicciones.
