un tributo a las ideas vacías / Titulares de Economía

O impuesto a la vivienda inactiva Se pretende que sea una cura divina, un truco de magia para obligar a los postores insatisfechos con las nuevas reglas del juego, en un escenario impredecible, a colocar sus propiedades en la casilla o, para ser penalizados, si no lo hacen.

Una vez más, los arrendamientos privados están dominados por gravámenes que castigan en lugar de recompensas que alientan.. ¿Son las sanciones las que incentivarían la oferta de más inmuebles? Para responder a esta pregunta, analicemos los resultados de ultimas intervenciones.

Durante la vida de la pandemia COVID-19, se verificaron las siguientes medidas regulatorias que afectan los contratos de alquiler: congelación de precios, suspensión de desalojos, prórroga automática de términos contractuales y la reciente modificación del Código Civil y Comercial, a través de la Ley N ° 27.551 / 2020, más conocida como la Ley de Arrendamientos.

El martillo de las regulaciones estatales no generó más que efectos adversos: Si comparamos la disponibilidad de unidades de alquiler en ese momento (mayo de 2021) con la oferta existente antes del intervencionismo (febrero de 2020), el stock cae un 23,33% En la ciudad de Buenos Aires. A su vez, en el mismo período, los precios aumentaron un 88,51%.

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Las estadísticas muestran que la solución no es controlar la demanda, sino en el aumento de la oferta. Además, cuando se proporciona el parque de inquilinos existente, en un 99,9% – por el Sector privado.

Desde el punto de vista del Estado, cada bien ofrecido se traduce en un ahorros públicos adicionales, respondiendo a la necesidad de construir viviendas públicas. Por tanto, seducir a todo minipuente que pone su propiedad en el mercado es, de hecho, satisfacer la necesidad de otro argentino en busca de un hogar donde vivir.

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Seducir más, imponer menos. Hay que mantener el viejo martillo intervencionista de los castigos en el maletero y luchar menos contra el capital para utilizar nuevas herramientas que promuevan recompensas para los inversores que apuestan por el país. Esto no solo ayudaría a preservar el suministro existente, sino que también alentaría la construcción de nuevas propiedades con fines de alquiler.

En un mercado tan atomizado, mejorar la calidad y cantidad de propiedades en oferta generaría un escenario de mayor competitividad, que induciría un caída generalizada de precios, encontrando un nuevo equilibrio, más accesible para los minoristas que conforman la demanda.

Pero lejos de eso, en el horizonte, aparece una nueva intervención que busca «corregir» los efectos retractores de sus intervenciones anteriores, ignorando las relaciones causales más elementales generadas por su acción directa. Para evitar tropezar con la misma roca, conocer nuestra historia puede ser una buena idea.

Un verdadero homenaje al olvido

Luego de la crisis de la Gran Depresión (1929), el proceso de inmigración europea y migraciones internas propuso a la Ciudad de Buenos Aires como un lugar atractivo para quienes buscan un futuro próspero.

Sin embargo, las viviendas de alquiler disponibles no eran suficientes para satisfacer esta creciente demanda. La respuesta lógica a este problema debería haber sido planificación sólida en planificación urbana y desarrollo territorial promover la evolución de la oferta.

Pero no. Mientras que la teoría del martillo de oro: «Cuando solo tienes un martillo, todos los problemas tienen forma de clavo». La decisión fue regular en las propiedades existentes.

O 29 de junio de 1943, menos de un mes después de asumir el cargo, el presidente de facto Pedro Ramírez emitió la Decreto 1580/43. Él estableció el extensión dentro de las ubicaciones, a suspensión del proceso de desalojo por falta de pago y un reducción de los precios de alquiler. Analicemos con datos estadísticos de la época si esta intervención era realmente necesaria.

A continuación, centraremos nuestro análisis en la novenio que precede al estándar (1935-1943) Para la serie, usaremos tres variables variables para comparar: inflación, salarios y rentas.

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En el período analizado, los valores de las rentas fueron superados por el nivel general de precios y por la retribución media de la población, en una 15,93% y 37,13%, respectivamente.

El gráfico es lo suficientemente elocuente como para concluir un diagnóstico erróneo basado en el voluntarismo político más que en la realidad económica. Pero eso sería solo el comienzo de una gran huella que la dictadura de la «Revolución del 43» sembraría en el mercado argentino del alquiler.

Tras la dimisión de Pedro Ramírez a tus órdenes, lo lograría Edelmiro Farrell, que – meses después – estaría acompañado …

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Fuente: www.ambito.com
Esta nota fué publicada originalmente el día: 2021-06-13 03:00:00