">

Vecinos alerta: Casas 1900 en jaque por historia barrio

Vecinos alerta: Casas 1900 en jaque por historia barrio

La lucha por la conservación del patrimonio arquitectónico en Belgrano

Construidas entre fines del 1800 y principios del 1900, un conjunto de casitas identifica a una zona del barrio de Belgrano. Ubicadas en Arcos al 1400, se trata de cuatro viviendas bajas, ricamente ornamentadas y de diferentes estilos: balcones con herrería decorativa, frisos con animales mitológicos y vegetación, escudos, arcos ojivales, hornacinas.

Una postal que hoy podría encontrarse en jaque. Las cuatro casitas se encuentran ya deshabitadas y en estos días, justo en el límite de la línea del frente de cada una de ellas, se colocaron parantes de hierro. Esto anticipa que en breve se montará un vallado perimetral y dará comienzo una obra que contempla la construcción de un edificio de viviendas en altura y locales comerciales.

El destino incierto de las casitas de Belgrano

¿Las casitas podrían ser demolidas? Aunque están protegidas, podrían demolerse parcialmente. Lo que implica que a futuro se verá algún tipo de construcción que algunos llaman «parasitaria» o «arquitectura de anexos».

Por el momento no hay cartel de obras. Las cuatro casitas están ubicadas en una manzana atípica del barrio de Belgrano, conformada por las calles Arcos, Virrey Loreto, O’Higgins y Zabala. Cada una de ellas estaba asentada en su propia parcela. Fueron vendidas poco a poco y ahora se encuentran «englobadas» en una parcela, lo que se puede verificar en el mapa oficial de la Ciudad, en donde se publica la información catastral de todo el territorio porteño.

El debate en Belgrano

En esta zona de la Ciudad -con zonificación R1a- se pueden construir edificios entre medianeras, con perímetro semi libre y también con perímetro libre. Y si bien la mayoría de los edificios tienen entre 9 y 12 pisos, hay torres exentas, como la que se encuentra justo frente a estas cuatro casitas; en rigor un complejo con dos torres, unidas por un puente con viviendas.

Los vecinos mostraron preocupación, pero también cierta naturalización sobre lo que ocurre en esta zona de Belgrano; se trata de un barrio con una gran mixtura de usos comerciales y también residenciales. Las torres y los edificios conviven con casitas.

La voz de los vecinos

Max Bach, vecino de Belgrano, se mostró muy preocupado: «No estoy en contra del progreso y tampoco en contra de que se hagan edificios. Pero lo que veo es que el gobierno de la Ciudad interviene en la restauración y conservación de edificios históricos, como puede ser el Teatro Colón, pero no lo hace en los barrios. Estas casitas son prácticamente imposibles de construir hoy, porque requieren de una mano de obra muy especializada y tienen mucha ornamentación. Son una característica del barrio y por este motivo entiendo que tienen que conservarse».

El futuro de las casitas de Arcos

Según las publicaciones oficiales del gobierno porteño, se llevó a cabo un estudio de factibilidad para permitir la modificación y ampliación de esta parcela, ya «englobada». La gerencia Operativa de Patrimonio Arquitectónico y Urbano no presentó objeción al proyecto de construcción de edificios de viviendas y locales.

Protección del patrimonio en la Ciudad

En la Ciudad hay tres tipos de protecciones: integral, estructural y cautelar. La integral reconoce a los inmuebles “de especial interés por sus altos valores histórico-culturales, arquitectónicos y urbanos”. Sólo se permiten trabajos de conservación y restauración. Por ejemplo, la Catedral Metropolitana tiene este tipo de protección.

La estructural es una protección que permite modificaciones interiores y tareas de mantenimiento. Están incluidos “inmuebles de carácter singular”, por sus características arquitectónicas y con “valores histórico-culturales y urbanos”.

Finalmente, la protección cautelar reconoce los inmuebles “cuyo valor es el de constituir una referencia formal y cultural del área”. Protege la fachada, permite la intervención en el interior y hasta la ampliación del volumen original. Es el caso de estas cuatro casitas.

En conclusión, la lucha por la conservación del patrimonio arquitectónico en Belgrano sigue vigente. Las casitas de Arcos, con su rica ornamentación y estilo único, representan una parte importante de la historia del barrio. La decisión de construir un edificio en su lugar plantea un dilema entre el progreso urbano y la preservación de la identidad cultural. La comunidad local se encuentra dividida entre aquellos que abogan por la conservación y aquellos que ven en la modernización una oportunidad de desarrollo. El futuro de las casitas de Belgrano sigue siendo incierto, pero su valor patrimonial permanece intacto en medio de un contexto de transformación constante.

Salir de la versión móvil