La lucha de los vecinos por recuperar sus hogares
“Hoy hotel ¿Y mañana?”, dice el cartel de una señora, mientras otra levanta el suyo: “Respuestas ya, COSUD”, la sigla de Constructora Sudamericana. Son casi las doce del mediodía del sábado y, frente a los edificios del barrio Estación Buenos Aires, sobre la calle Montesquieu, comienzan a concentrarse familias enteras que todavía no saben cuándo podrán volver a sus casas. Algunos llegan con sus hijos de la mano, otros con perros atados a la correa. Todos con la misma consigna: «Queremos volver a nuestras casas».
Un reclamo que resuena en la comunidad
A once días del derrumbe de una losa sobre el garaje de uno de los edificios del sector 2 (ubicado sobre la calle Mafalda al 900), los vecinos realizaron el primer abrazo simbólico para reclamar respuestas. El colapso de gran parte de la estructura dejó una imagen difícil de olvidar: la losa del estacionamiento cedió por completo y se desplomó sobre el subsuelo donde funcionaban las cocheras, sepultando decenas de autos. Desde entonces, más de 300 personas quedaron fuera de sus departamentos.
Vista de dron los daños que el derrumbe en Parque Patricios. Foto: Francisco Loureiro
Los pasos legales en busca de justicia
Uno de los representantes del estudio de Fernando Burlando explica que se reformuló el pedido judicial para incorporarse al amparo ya existente. “En la causa penal también hay una investigación en marcha. Estamos esperando el informe técnico de los bomberos, que es clave para que la fiscal pueda avanzar y eventualmente imputar a los responsables”, señala.
La protesta de los vecinos damnificados por el derrumbe. Foto: Francisco Loureiro
La emotiva unión de la comunidad afectada
Minutos después llega el momento más simbólico de la jornada. Los vecinos comienzan a organizarse para rodear el edificio. La fila se arma lentamente sobre Montesquieu y se extiende hasta doblar por Miravé. Desde arriba, la escena dibuja una especie de L humana que abraza el perímetro del complejo.
Los vecinos, abrazando el edificio afectado. Foto: Francisco Loureiro
El apoyo y la incertidumbre en medio de la crisis
Leonel Moño, otro vecino del complejo, describe el clima que se vive desde el derrumbe. “La gente está muy emocionada y apoyándose entre sí, pero también hay mucha incertidumbre. Los hoteles estaban garantizados hasta el 16 de marzo y todavía no hay nada firme”, explica.
Los esfuerzos para encontrar una solución
Mientras tanto, las gestiones para que los vecinos regresen a sus casas siguen en marcha. El Gobierno de la Ciudad informó a Clarín que la empresa constructora presentó un informe técnico ante la Guardia de Auxilio y la Fiscalía detallando las tareas de aseguramiento estructural ya realizadas y las que continuarán durante el fin de semana. Según explicaron, el organismo porteño analizará la documentación y luego realizará una inspección en el lugar para constatar los trabajos.
El abrazo de los vecinos que no todavía no pueden volver a sus casas. Foto: Francisco Loureiro
Un futuro incierto, pero con esperanza
Lucía Carreño, que vive en el sector B del complejo, describe lo que significó abandonar su departamento de un momento a otro. “Se nos rompió la rutina”, dice. “En el hotel no podés decidir ni qué vas a comer ni a qué hora desayunar. Todo cambió”.
Cuenta que intenta distraerse con su hobby, el tejido, y saliendo con amigas para despejar la cabeza. Pero la angustia aparece igual. “Yo tengo la esperanza de que tarde o temprano vamos a volver. Derrumbar el edificio no lo van a derrumbar, así que eso ya es un paso”.
Resumen
La lucha de los vecinos por recuperar sus hogares tras el derrumbe en Parque Patricios es un ejemplo de solidaridad y perseverancia. A pesar de la incertidumbre y los desafíos, la comunidad afectada se mantiene unida en busca de respuestas y justicia. La espera continúa, pero la esperanza de volver a sus hogares sigue intacta.
