El exCEO de Shell y exministro de Energía, Juan José Aranguren, ha dejado en claro que la situación actual de Venezuela no representa una amenaza para el desarrollo de Vaca Muerta ni para el petróleo argentino. Según sus declaraciones, el mercado petrolero se rige principalmente por la oferta y la demanda, más que por conflictos geopolíticos. Además, señaló que el petróleo venezolano es de una calidad diferente al obtenido en el yacimiento de Vaca Muerta.
El mercado no se ajusta tanto por cuestiones políticas, sino por la oferta y demanda. Esto ha quedado demostrado en los últimos años, donde eventos como conflictos geopolíticos no han tenido un impacto significativo en los precios del petróleo. A pesar de situaciones como la invasión rusa en Ucrania o los conflictos en Gaza, el mercado se mantiene en valores relativamente bajos debido a la sobreoferta global y la ralentización del crecimiento en China, así como el surgimiento de nuevas formas de energía como las renovables.
La diferencia entre el crudo venezolano y argentino es significativa. Mientras que el petróleo venezolano es pesado y requiere ser diluido para su transporte y refinación, el petróleo de Vaca Muerta tiene una calidad distinta y se cotiza a precios más elevados. Esto hace que no exista una competencia directa entre ambos productos en el mercado internacional.
Argentina produce actualmente 850.000 barriles diarios de petróleo, de los cuales 550.000 se destinan al mercado interno y 300.000 se exportan. El objetivo es incrementar la producción para llegar a 1,5 millones de barriles diarios. Cada 100.000 barriles exportados generan una importante factura de exportación que contribuye a mejorar la balanza comercial y la estabilidad macroeconómica del país.
Juan José Aranguren reconoció su relación con el actual Gobierno y destacó las acciones positivas en el sector energético. Se mostró optimista respecto a la transformación de los recursos en reservas y la posibilidad de aumentar las exportaciones para fortalecer la economía nacional.
La producción petrolera venezolana ha experimentado un significativo declive desde principios del siglo XXI, pasando de 3,5 millones de barriles diarios a tan solo un millón en la actualidad. Este deterioro se atribuye a la falta de inversión sostenida en la industria petrolera durante el gobierno de Chávez.
Si en Venezuela se logra restablecer la producción petrolera, no será un proceso rápido. Las empresas petroleras necesitarán tiempo para recuperar la rentabilidad de sus inversiones, especialmente en un contexto de precios bajos. La colaboración con empresas extranjeras como Chevron podría ser clave en este proceso de recuperación.
En resumen, la situación de Venezuela no representa una amenaza para el desarrollo de Vaca Muerta ni para el mercado petrolero argentino. La producción de petróleo en ambos países presenta diferencias significativas, y el mercado se mantiene influenciado principalmente por la oferta y la demanda. Argentina tiene el desafío de aumentar su producción y exportaciones para fortalecer su economía en el futuro.