La Confitería del Molino: un ícono de Buenos Aires
La Confitería del Molino ha vuelto a ser el centro de atención en la Ciudad de Buenos Aires con la reanudación de las visitas guiadas gratuitas. Cada viernes a las 12 se habilitan las reservas en la web oficial y los cupos disponibles se agotan en cuestión de minutos. Este emblemático edificio, obra del arquitecto italiano Francisco Gianotti, ha sido mucho más que un lugar para disfrutar de café y delicias dulces; ha sido testigo de encuentros políticos, eventos sociales y fiestas que marcaron época.
El legado histórico de la Confitería del Molino
La Confitería del Molino, ícono del Art Nouveau, ha sido restaurada con esmero para preservar su valor patrimonial. A través de las visitas guiadas, vecinos y turistas tienen la oportunidad de adentrarse en sus entrañas y descubrir su rica historia. Desde la planta baja hasta los subsuelos, cada rincón del edificio cuenta una historia que transporta a sus visitantes a otra época.
El futuro de la Confitería del Molino
Una de las incógnitas que rodea a la Confitería del Molino es la reapertura de su confitería, que ha sido postergada por años. A pesar de los avances en la restauración del edificio, la licitación para la concesión de la confitería se encuentra estancada y sin avances significativos. Mientras tanto, el subsuelo ya está listo para operar como cocina, un paso importante en el proceso de revitalización del lugar.
Desafíos y logros en la restauración
La restauración de la Confitería del Molino ha implicado desafíos técnicos y logísticos, como la consolidación de los subsuelos y la restauración de los vitrales de la cúpula. A pesar de las dificultades, el equipo de restauración ha logrado preservar la esencia y el encanto de este icónico edificio, que promete convertirse nuevamente en un punto de encuentro y disfrute para los porteños y visitantes.
Un símbolo de la Ciudad de Buenos Aires
La Confitería del Molino representa no solo un legado histórico y arquitectónico, sino también un lugar de encuentro y celebración para la ciudad. Su reapertura, cuando finalmente se concrete, será un hito en la vida cultural de Buenos Aires y un tributo a la rica historia y tradiciones de la ciudad.
En resumen, la Confitería del Molino es mucho más que un edificio restaurado; es un símbolo de la identidad porteña y un tesoro cultural que merece ser preservado y valorado por las generaciones futuras.






:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2023/03/551469_landscape.jpg?ssl=1)

:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2024/06/577959_landscape.jpg?ssl=1)

