">

Wall Street pronostica dólar barato: precio anticipado

Wall Street pronostica dólar barato: precio anticipado

El dólar se desploma en las proyecciones y 17 economistas auguran un valor inferior al de hoy para fin de año

El precio del dólar se ha mantenido a la baja en lo que va del año, y recientes pronósticos de más de 40 economistas de bancos y consultoras internacionales trasladan esa tendencia a la cotización esperada para fin de año. Específicamente, 17 de estos expertos estiman que, para diciembre, el valor será inferior al techo actual de las bandas cambiarias establecidas por el Banco Central.

En resumidas cuentas, algunos analistas relevados por el informe global de FocusEconomics consideran que el precio más bajo que podría alcanzar el dólar mayorista en diciembre sería inferior a los $1.500. Es decir, según estos expertos, el dólar aumentaría menos de un 3% en todo el año 2026, lo que profundizaría el atraso cambiario con el objetivo de contener la inflación.

Incluso, los más «optimistas» arriesgan que el dólar puede ubicarse en $1.335, una cifra que queda por debajo del nivel actual en las pizarras. Actualmente, el dólar mayorista cotiza a $1.375,5, lo que representa una caída del 0,5% en abril y acumula un descenso del 5,6% en lo que va del año.

Este valor se aleja cada vez más de la banda máxima de flotación establecida por el BCRA, que actualmente es de $1.688,7 y se ajusta diariamente en base a la inflación oficial de dos meses atrás (t-2).

La tranquilidad cambiaria tiene como eje la menor demanda local de divisas y la mayor oferta, impulsada por las exportaciones agrícolas en pleno período de cosecha gruesa y por las emisiones de deuda en moneda estadounidense por parte de las empresas. Los economistas de FocusEconomics resumen que la buena cosecha, la estabilidad política tras las elecciones de mitad de mandato de octubre pasado, las reformas estructurales aprobadas y el aumento de los precios mundiales de la energía son factores favorables que contribuyen a esta situación.

Se prevé un crecimiento del PBI del 3,2% en 2026, con una economía que avanzará más rápidamente que el promedio regional, impulsada por reformas estructurales, inversión en energía y minería, la actividad exportadora agrícola y la mejora de la confianza empresarial. Sin embargo, la estricta política fiscal actuará como un freno.

Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, destaca que la calma cambiaria se profundiza y que el Banco Central anticipa nuevas bajas en el precio del dólar a corto plazo. La demanda de divisas para atesoramiento se ha desplomado drásticamente, lo que se suma a una oferta robusta impulsada por el sector privado y el campo.

Las proyecciones de los economistas para fin de año muestran un escenario en el que el tipo de cambio se mantiene apreciado y luego se corrige marginalmente a lo largo del año, con un atraso del tipo de cambio real. En promedio, se estima un tipo de cambio de $1.699,2 para diciembre, lo que implica una devaluación esperada del 16,8% para todo el año.

En el corto plazo, con el ingreso de divisas de la cosecha gruesa, el panorama luce estable. Sin embargo, las principales amenazas son un eventual repunte de la inflación, impulsado por la guerra en Medio Oriente y la subida del precio del petróleo, y una microeconomía que aún no muestra señales claras de crecimiento.

En conclusión, el dólar se encuentra en una tendencia a la baja y se espera que su valor siga descendiendo hasta fin de año, lo que podría tener implicaciones tanto en la economía local como en las decisiones de política monetaria y fiscal. Los analistas están atentos a cómo evolucionará esta situación en los próximos meses y cómo impactará en la inflación y el crecimiento económico.

¿Qué pasará una vez finalizado el período de estabilidad cambiaria en Argentina?

El panorama económico en Argentina es incierto y la estabilidad cambiaria que se ha logrado hasta ahora podría verse amenazada una vez finalizado el período de calma.

Según los expertos, el riesgo dependerá de varios factores clave, como la capacidad del Banco Central para comprar dólares, el calendario de pagos de deuda externa y el panorama político posterior a julio.

Si el Gobierno logra reactivar la economía y mantener un flujo constante de divisas, es posible que el tipo de cambio se mantenga en torno a los $1.627 en diciembre. Sin embargo, siempre existen posibles complicaciones en el camino que podrían alterar esta predicción.

Posibles escenarios a considerar

Uno de los escenarios más optimistas es que Argentina logre consolidar su recuperación económica, aumentando la confianza de los inversores y atrayendo más divisas al país.

Por otro lado, si la incertidumbre política persiste o si se presentan problemas en el frente económico, es probable que el tipo de cambio experimente una volatilidad significativa.

Es importante tener en cuenta que la economía argentina ha enfrentado desafíos significativos en el pasado, por lo que la posibilidad de contratiempos no puede descartarse por completo.

Medidas a considerar para mantener la estabilidad cambiaria

Para evitar una crisis cambiaria, el Gobierno deberá implementar medidas efectivas para fortalecer la economía y garantizar un flujo constante de divisas.

Esto podría incluir la implementación de políticas fiscales y monetarias prudentes, así como la promoción de la inversión extranjera y el comercio internacional.

Además, será fundamental que el Banco Central mantenga una intervención activa en el mercado cambiario para evitar fluctuaciones bruscas en el tipo de cambio.

Conclusiones

En resumen, el futuro de la estabilidad cambiaria en Argentina dependerá de una serie de factores clave, como la capacidad del Gobierno para mantener la confianza de los inversores, reactivar la economía y asegurar un flujo constante de divisas.

Si se logran implementar medidas efectivas y se superan los desafíos actuales, es posible que el tipo de cambio se mantenga en niveles estables en los próximos meses.

Sin embargo, es importante estar preparados para posibles complicaciones en el camino y mantenerse atentos a los acontecimientos políticos y económicos que puedan afectar la situación cambiaria en el país.

En definitiva, el futuro de la estabilidad cambiaria en Argentina es incierto, pero con la adopción de medidas adecuadas y una gestión eficaz por parte de las autoridades, es posible mantener un equilibrio en el tipo de cambio y evitar crisis financieras.

Salir de la versión móvil