Una tensa y esperada reunión bilateral entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski se llevó a cabo este jueves en el marco del Foro Económico Mundial de Davos en Suiza, con un mensaje claro de ambos líderes: «La guerra debe terminar«, aunque sin anuncios de un acuerdo sobre fronteras ni un plan concreto de paz.
Al salir del encuentro, Trump subrayó a la prensa que no se discutieron cambios en los confines territoriales de Ucrania, un punto crítico que ha marcado las negociaciones diplomáticas desde el inicio de la guerra hace casi cuatro años.
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Donald Trump se reunió con Volodimir Zelensky y dijo que «la guerra debe terminar»
«La guerra debe terminar«, afirmó el mandatario estadounidense, enfatizando que «mucha gente está siendo asesinada, el mes pasado 30.000 principalmente soldados», en referencia al continuo derramamiento de sangre en el conflicto entre Rusia y Ucrania, que en febrero cumplirá ya cuatro años.
Por su parte, Zelenski, lamentó que el presidente ruso, Vladímir Putin, no esté siendo juzgado como el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro, que fue capturado en enero y llevado ante la justicia estadounidense en una operación dentro del país caribeño ordenada por el presidente Donald Trump
No respondió directamente cuando se le preguntó si se había alcanzado algún tipo de acuerdo con Zelenski al término de la reunión bilateral, lo que deja en evidencia la dificultad de las negociaciones diplomáticas incluso en un escenario tan simbólico como Davos.
Antes del encuentro, Trump había expresado cierto optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania, afirmando en una sesión pública que estaban «razonablemente cerca» de un trato, aunque sin detalles específicos sobre qué implicaría ese pacto.
Sin embargo, analistas internacionales han advertido que uno de los principales obstáculos sigue siendo el tema territorial, sobre el cual no hubo avances ni discusiones públicas en Davos, a pesar de las reiteradas declaraciones del jefe de la Casa Blanca sobre la urgencia de detener los combates.
«Creo que es el primer encuentro trilateral en Emiratos Árabes Unidos, y será mañana y pasado mañana», indicó Zelenski mientras respondía preguntas tras su intervención en el encuentro internacional en la localidad suiza de Davos.
Enseguida, expresó su esperanza en que el presidente ruso sea capturado y juzgado, como el depuesto líder chavista. «El presidente Trump lideró una operación en Venezuela y Maduro fue detenido. Hay distintas opiniones sobre esto, pero el hecho es que Maduro está siendo juzgado en Nueva York. Por desgracia, Putin no está siendo juzgado», dijo Zelenski.
La seguridad de Europa
La reunión se celebró en un momento de intenso debate global sobre la guerra y la seguridad en Europa. La OTAN y sus aliados europeos han reafirmado su compromiso con la independencia y soberanía de Ucrania, recordando la importancia de respetar el derecho internacional mientras se busca poner fin a los enfrentamientos.
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, declaró durante un evento paralelo en Davos que los aliados están «verdaderamente comprometidos» con apoyar a Ucrania y enfatizó la necesidad de mantener el enfoque en la seguridad del país ante la presión militar continua por parte de Rusia.
Antes de viajar a Davos, Zelenski había insistido en que su presencia respondía a la necesidad de que las conversaciones internacionales ofrezcan resultados concretos para su país, especialmente en términos de apoyo militar y ayuda financiera ante una profunda crisis humanitaria y energética en Ucrania.
Aunque asistió al foro con la mirada puesta en la diplomacia multilateral, la falta de avances tangibles sobre el terreno político demuestra lo complejo de las negociaciones y cómo la guerra continúa definiéndose tanto por el peso de la realidad sobre el campo de batalla como por las discusiones en foros internacionales.
El encuentro en Davos formó parte de un calendario diplomático más amplio que incluye reuniones adicionales entre enviados estadounidenses y líderes europeos, así como diálogos programados con el gobierno ruso en Moscú por parte de los representantes de Trump, en un intento de avanzar hacia un entendimiento más amplio que pueda poner fin al conflicto.
Pero pese a las declaraciones públicas sobre la urgencia de detener la guerra, no hubo indicios de compromisos firmes sobre cuestiones que han sido esenciales para Kiev desde el inicio de la invasión, como la integridad territorial de Ucrania y garantías claras de seguridad.
La guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada en febrero de 2022, es considerada el conflicto más mortal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y ha generado profundas divisiones geopolíticas entre potencias globales, con negociaciones de paz intermitentes y sin acuerdos definitivos hasta la fecha.
Trump había declarado en Davos su intención de «terminar la guerra» y ha planteado en varios escenarios la necesidad de acelerar un acuerdo, aunque enfrentando críticas por falta de claridad y por centrar algunas propuestas en objetivos distintos al enfoque tradicional de los aliados de Occidente.
Este encuentro de alto perfil entre dos de los líderes más influyentes en el conflicto ucraniano tiene impacto directo en la política internacional, la seguridad europea y el futuro de millones de civiles afectados por la guerra. Las palabras de Trump y la postura de Zelensky son interpretadas globalmente como señales sobre la dirección de las negociaciones de paz, incluso cuando no se anuncian acuerdos formales.
La reunión entre Trump y Zelenski en Davos destacó la urgencia de poner fin a la guerra en Ucrania, aunque no se lograron avances significativos en cuanto a acuerdos concretos. La seguridad de Europa y la complejidad de las negociaciones diplomáticas fueron temas centrales, evidenciando la dificultad de llegar a compromisos sobre cuestiones fundamentales como la integridad territorial. El conflicto entre Rusia y Ucrania sigue siendo uno de los más mortales en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, y las expectativas de paz siguen siendo inciertas a pesar de los esfuerzos diplomáticos.