El mural de Galerías Pacífico: una obra de arte en el corazón de la Ciudad
Ahí arriba, sobre las cabezas, la Ciudad deja de correr. La gran cúpula de Galerías Pacífico guarda una obra de arte sin tiempo: paisajes, figuras humanas, manos, frutos, pintados por 5 maestros.
El gran mural no pide silencio ni cobra entrada. Está ahí, suspendido sobre el ruido cotidiano, esperando que lo redescubran. Y cada vez que eso pasa demuestra el poder del arte en el espacio público: encontrarnos incluso en medio de la vorágine.
Historia y legado
En las Galerías Pacífico, el disparador de esa fisura en el vértigo de Microcentro mezclado con el paseo de los turistas tiene una historia ya casi legendaria.
Era 1946. Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Demetrio Urruchúa y Manuel Colmeiro, pintores “sociales” hoy consagrados, habían formado el Taller de Arte Mural.
En el edificio construido para ser “Le Bon Marché” -la gran tienda parisina- porteño, los cinco debían cubrir la cúpula de 450 metros cuadrados.
Colaboración artística
A veces hablamos de los murales de Galerías Pacífico, en plural. Pero no son 5 obras reunidas nada más. Se trata del resultado de una conversación entre artistas (egos), de acuerdos y de diferencias, para llevar arte a la vida diaria de las mayorías.
Me gusta imaginarlos, una y otra vez. Los cinco mirando una maqueta de yeso de la cúpula colgada en el techo del taller de Urruchúa en San Telmo. Mirando, mirando y discutiendo cómo pintar a diez manos esa superficie enorme y curva sin que se les deformaran los bocetos.
Proceso creativo
“La tarea es bravísima”, resumió Castagnino en una carta a Nina, su mujer. “Hubo que hacer varios ensayos (…) y entre 5 o seis sostener el armatoste mientras uno calcaba. Luego la deformación es tan grande que no se aprecia nada desde el andamio”. Así que tuvieron que bajar y desarmar la estructura para ir recalculando.
El resultado del esfuerzo de esos titanes tiene algo de relato circular, que a veces gira como brisa y otros, como ráfaga.
Significado y legado
Y allí siguen, 80 años después, los cinco charlando a través de formas y colores acerca de qué significa vivir juntos. Una conversación interminable.
En resumen, el mural de Galerías Pacífico no solo es una obra de arte impresionante, sino también un testimonio de la colaboración entre grandes artistas que buscaban llevar el arte al espacio público. Su legado perdura, recordándonos la importancia de la creatividad y la unión en la sociedad.
