En el ámbito laboral de las casas particulares, se ha evidenciado una marcada complejidad en los últimos años en Argentina. La actividad ha experimentado una contracción en el número de personal formalizado, al mismo tiempo que la falta de aportes continúa afectando a la mayoría de las empleadas domésticas. Esta situación se ha visto agravada por el ajuste en el presupuesto de los hogares empleadores, que ha llevado a recortes en los servicios, en los registros y en las franjas horarias contratadas.
En un lapso de más de dos años y medio, el segmento formal del empleo doméstico ha sufrido una disminución constante. Entre finales de 2023 y mayo de 2026, el número de trabajadoras declaradas ha descendido de 629.660 a 599.527, lo que representa la cancelación de más de 30.100 puestos registrados. Esta caída equivale a más de 30 bajas diarias en los registros oficiales. A su vez, se estima que cerca del 77,5% de las personas que ejercen esta labor lo hacen sin estar registradas, lo que les impide acceder a beneficios como coberturas médicas, vacaciones pagas y aguinaldo.
La situación se ve reflejada también en la carga horaria y en la remuneración del sector. Aproximadamente un tercio de las trabajadoras de casas particulares trabaja menos horas de las deseadas debido a la falta de demanda, mientras que el salario promedio se sitúa alrededor de los $338.700 al mes. Es preocupante que la mitad de las trabajadoras perciba cifras inferiores a los $300.000, lo que evidencia una fragilidad financiera significativa. Además, se destaca que el 40% de las empleadas domésticas constituye el ingreso principal para el sostenimiento de sus hogares.
Desde el Sindicato de Trabajadoras de Casas Particulares (SINPECAF) se ha cuestionado la evolución salarial, a pesar del acuerdo de una reciente paritaria que comenzó a regir en septiembre. También se ha señalado la falta de políticas destinadas a promover la registración en el sector, lo que contribuiría a mejorar las condiciones laborales y la protección social de las trabajadoras.
En resumen, el sector de las empleadas domésticas en Argentina enfrenta una situación compleja marcada por la pérdida de miles de puestos de trabajo, una alta informalidad laboral, jornadas reducidas y salarios por debajo de la media. Es fundamental que se tomen medidas para mejorar las condiciones laborales, promover la registración y garantizar salarios dignos para estas trabajadoras que desempeñan un rol fundamental en la sociedad.
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/01/590912_landscape.jpg?w=750&resize=750,375&ssl=1)