Transformación del transporte público hacia energías renovables en la Ciudad
Las medidas que viene tomando la Ciudad para sumar transporte público impulsado por energías renovables de a poco se va extendiendo a la movilidad de menor escala, como taxis y autos de aplicaciones. Ya funciona el E-Bus y en diciembre se estrenará el Trambus, totalmente eléctricos. Además, parte de la flota de colectivos de las 27 líneas que controla el Gobierno porteño va mutando: ya hay 200 unidades a GNC y, desde el 1° de enero, cada vehículo que se renueve deberá estar impulsado por esta tecnología o por electricidad. En cuanto a autos, ya hay más de veinte taxis eléctricos, y algunas apps empezaron a transitar el mismo camino. Una transformación que aún avanza despacio y que también depende de la instalación de cargadores, un aspecto clave para acelerar la transformación.
El principal incentivo estatal de parte del Gobierno porteño tiene que ver con la regulación que aspira a que se instalen 400 cargadores en lugares públicos antes de diciembre de 2027. También se lanzó una línea de créditos para taxistas, que apunta a que, quienes renueven su unidad, lo hagan por una eléctrica. Son vehículos que, por disposición de la ley tarifaria, no pagan patente. En cambio, los híbridos enchufables están exentos durante los primeros dos años, y luego comienzan a abonar en forma progresiva.
Iniciativas público-privadas para impulsar la movilidad eléctrica
Pero también hay iniciativas privadas, que apuntan a que los autos que trabajan para las aplicaciones Uber, Didi y Cabify se sumen a la transformación. Y aquí entran a jugar las flotas de alquiler de vehículos de firmas rentadoras como DeRentas y Autonomy, que cada vez tienen más presencia en el mercado y además de alquileres semanales ofrecen el sistema “rent to own”, que consiste en una especie de leasing para que el conductor finalmente adquiera el vehículo.
Con el tiempo pueden convertirse en la herramienta para que muchos choferes o dueños de autos destinados a las apps cambien a modelos impulsados por energías renovables.
Compromiso de las empresas de aplicaciones de transporte
Desde Uber, Daniela Monje, gerente de operaciones para Argentina, dijo: “Estamos trabajando para desarrollar iniciativas como esta, pero todavía no podemos comprometer una fecha de inicio. De todas maneras, hay señales alentadoras, con operadores de flotas de alquiler impulsando la movilidad eléctrica. Este tipo de iniciativas son clave para entender cómo puede desarrollarse y escalar la electromovilidad”.
En Didi, por su parte, afirman que planean replicar el modelo que, por ejemplo, ya funciona en México respecto de la electromovilidad. Aunque fuentes de la empresa también dijeron que están avanzando en acuerdos al respecto que se anunciarán en poco tiempo más.
Cabify lanzó este mes la opción de para que los usuarios elijan si quieren viajar en un auto eléctrico. Según la información disponible, son unos 200, pero la opción también abarca a híbridos e híbridos enchufables. Para los choferes, se ofrece el 0% de comisión hasta fin de año y ganancias adicionales de hasta $ 150.000 en promociones de bienvenida. Una aclaración: la app solo ofrece la posibilidad de optar por un auto eléctrico si hay un chofer disponible en la zona de búsqueda, por eso es posible que no se vea todo el tiempo.
Avances en la instalación de cargadores y vehículos eléctricos
Aquí, según pudo saber Clarín, mediante los créditos que otorga el Banco Ciudad, ya se entregaron 20 autos eléctricos destinados a taxis. Y hay otros 40 en trámite.
La línea de préstamos prendarios es de hasta $ 28.000.000 para la compra de taxis o remises cero kilómetro que sean eléctricos o híbridos enchufables. El financiamiento cubre hasta el 70% del valor del vehículo con un plazo de 48 meses y una tasa fija del 20% TNA, la cual incluye una bonificación de 20 puntos porcentuales por parte del Gobierno de la Ciudad.
Además, de la exención en patentes, cuentan con bonificaciones en peajes de autopistas porteñas: 100% de descuento para eléctricos y 50% para híbridos a través de Telepase.
Impulsores de la movilidad eléctrica en la Ciudad
Uno de los impulsores de la transformación es Guillermo Dietrich, ex Ministro de Transporte de la Nación y ahora dedicado a la actividad privada, ya que lidera la concesionaria que lleva su apellido y vende autos de la marca china BYD, que marcha al frente en ventas de vehículos eléctricos en Argentina.
“Estamos frente a una revolución de la movilidad de las personas a nivel global inédita. El cambio ya está pasando en las calles de Buenos Aires”, dijo.
Desafíos y proyecciones futuras
“Está previsto que ingresen al país unos 50,000 vehículos eléctricos o híbridos por año. Y de ese total el 60% es de la Ciudad o ingresa, por lo que la proyección es que lleguemos a los 400 cargadores en diciembre de 2027”, dijo en una nota reciente el Ministro de Movilidad e Infraestructura de la Ciudad, Pablo Bereciartua.
Necesidad de más puntos de carga y expansión de la infraestructura
Para que la transformación avance es clave que haya más lugares de carga que los 50 actuales en la Ciudad, ya que no todos los conductores de taxis y autos de apps tienen la chance de instalar cargadores domiciliarios. La empresa Chargbox es la que que más puntos tiene en la actualidad.
Dentro del plan del Gobierno porteño, los beneficios para estos privados que instalen cargadores incluyen la compensación de hasta el 100% del costo de las obras de infraestructura eléctrica (descontable del canon que pagan a la Ciudad) y una reducción de hasta el 5% del canon mensual por el mantenimiento de los equipos Además, la Ciudad tiene proyectado instalar cargadores en algunos de los paradores icónicos de la red de Trambus, que serán 11.
Conclusiones
De acuerdo con la regulación porteña, hay tres niveles de infraestructura para estos nuevos cargadores. Los primeros son de carga lenta, destinados a garajes privados y estacionamientos comerciales, con tiempos de carga de entre 4 y 10 horas.
Carga semi-rápida, en edificios gubernamentales y en la vía pública, específicamente en veredas de parques y plazas (no emblemáticas), frente a locales comerciales o establecimientos públicos: permiten completar la carga en un lapso de 2 a 4 horas.
Y de carga rápida, pensados para estaciones de servicio y puntos estratégicos que requieren tiempos mínimos de espera.
La Ciudad de Buenos Aires está dando pasos importantes hacia una movilidad más sostenible y amigable con el medio ambiente. Con la implementación de vehículos eléctricos en el transporte público y privado, así como la instalación de una infraestructura de carga adecuada, se espera que en los próximos años se logre una mayor penetración de esta tecnología en la ciudad. Es fundamental seguir avanzando en la expansión de puntos de carga y en la promoción de incentivos para que más conductores opten por vehículos eléctricos, contribuyendo así a la reducción de emisiones contaminantes y al cuidado del entorno urbano.