En este sentido, Bardin sugiere que, dentro de los bonos nominados en dólares, aquellos que ajustan por inflación, como el Boncer 2026 y el Boncer 2028, pueden ser una buena alternativa para protegerse de la suba de precios. «Estos bonos ofrecen una cobertura natural ante un escenario inflacionario, ya que su capital e intereses se ajustan por CER, al tiempo que mantienen una tasa de interés real positiva», explica.
Por otro lado, Della Sala destaca la importancia de diversificar la cartera de bonos, considerando tanto aquellos nominados en moneda local como en moneda extranjera. «En el caso de los bonos ajustados por CER, como el Boncer 2023 y el Discount en dólares, ofrecen un rendimiento atractivo en un escenario de inflación en ascenso. Por otro lado, bonos en dólares como el Bonar 2024 y el Bonar 2037 pueden ser una buena opción para aquellos inversores que deseen protegerse de una eventual devaluación del peso», señala.
En cuanto a las recomendaciones puntuales, Lazzati sugiere mantener posiciones en bonos ajustados por CER, como el Boncer 2026 y el Discount en dólares, dada la incertidumbre global y la suba de precios. «Estos bonos ofrecen un rendimiento interesante en un contexto de mayor volatilidad, ya que su capital e intereses se ajustan por inflación, preservando el poder adquisitivo de los inversores», indica.
En definitiva, el escenario actual presenta oportunidades interesantes para los inversores argentinos, tanto en acciones como en bonos. Con un dólar estable y una inflación en ascenso, la clave estará en diversificar la cartera y apostar por activos que ofrezcan protección ante la volatilidad global. Con las recomendaciones de expertos del sector financiero, los inversores podrán tomar decisiones informadas y aprovechar las oportunidades que el mercado ofrece en este contexto de incertidumbre y turbulencia.
Análisis de recomendaciones en el mercado de bonos argentinos
En el mundo de las inversiones, es fundamental contar con recomendaciones y análisis detallados para poder tomar decisiones informadas. En este sentido, expertos del mercado financiero argentino han compartido sus perspectivas sobre los bonos soberanos en dólares y en pesos, ofreciendo insights valiosos para los inversores.
Según Maquieyra, existe margen para cierta compresión adicional en los bonos soberanos en dólares, que aún mantienen rendimientos elevados en comparación con niveles históricos recientes. Por otro lado, el segmento CER comienza a mostrar signos de exigencia, con tasas reales negativas en la parte media de la curva.
En cuanto a las recomendaciones específicas, Bardin destaca el bono CER con vencimiento al 30 de junio de 2028 (TZX28) como una opción atractiva debido a su combinación de carry y potencial compresión de spreads. Este bono se posiciona como una oportunidad interesante en un escenario donde el riesgo país podría estabilizarse.
Por su parte, Della Sala sugiere mantener una postura algo menos optimista en cuanto a la velocidad de la desinflación a corto plazo. En este contexto, resalta al Boncer con vencimiento el 30 de junio de este año (TZX26) como una alternativa atractiva para posiciones cortas en pesos.
En términos de posicionamiento, Maquieyra recomienda mantener exposición a tasa fija en pesos de manera táctica, dada la compresión de rendimientos observada. Además, sugiere una rotación gradual desde CER hacia bonos soberanos hard dollar para capturar potenciales compresiones de spreads.
En este escenario, Bardin enfatiza que la acumulación de reservas y la mejora del frente externo abren espacio para una mayor compresión de spreads, posiblemente hacia niveles compatibles con calificaciones crediticias en torno a B-. Recomienda el Global 2041 (GD41) como una opción con mayor upside en un escenario de convergencia de la curva.
Para perfiles moderados, Della Sala sugiere invertir en deuda en dólares con atractivo en créditos subsoberanos de distritos con manejo de caja ordenado, como Ciudad de Buenos Aires 2033 (BDC33), Córdoba 2035 (CO35) y Santa Fe 2034 (SFD34). Estos instrumentos mantienen una relación riesgo-retorno más favorable que los bonos soberanos, según su análisis.
En el segmento corporativo, se destaca la obligación negociable de YPF con vencimiento en 2034 (YM34D) como una alternativa sólida por sus fundamentos.
Conclusiones
En resumen, las recomendaciones de expertos en el mercado de bonos argentinos apuntan a oportunidades específicas en diferentes segmentos. Mientras los bonos soberanos en dólares ofrecen margen para compresión de spreads, el segmento CER comienza a mostrar exigencia. Las estrategias de posicionamiento táctico y rotación gradual entre instrumentos son clave para capitalizar estas oportunidades. Además, la deuda en dólares con atractivo en créditos subsoberanos y la selección de instrumentos corporativos sólidos también juegan un papel importante en la construcción de carteras diversificadas y rentables.
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