La grieta vuelve a ser protagonista
Las elecciones ya quedaron en la historia. El contundente triunfo de La Libertad Avanza (LLA) borró de un plumazo la supuesta amplia medianera que se había instalado entre los libertarios y el kirchnerismo. Es decir, la grieta volvió, al menos por ahora, a su rol protagónico.
La estrategia económica del Gobierno
En la economía, el Gobierno delimitó otros campos. El primero es no amedrentarse por la opinión de analistas locales, internacionales o del propio Fondo Monetario Internacional (FMI). Está convencido de que la acumulación de reservas no va por el camino que marca la lógica convencional. O, en otras palabras, va con la lógica que impone el equipo económico que apunta que la salida para la Argentina va por la cuenta capital, es decir, confianza, crédito e inversión y no por flotación con acumulación. Para el equipo económico esta última visión está enmarcada en un dólar artificialmente alto.
El combate contra la evasión fiscal
Pero hay otra pata de la economía que el Ejecutivo quiere encausar o, por lo menos, dar un golpe de efecto. En este sentido, la lupa está puesta sobre los que pagan impuestos, pero que no pagan lo que el Gobierno considera que corresponde.
Investigación a diferentes sectores
De hecho, el Ejecutivo comenzó a investigar a los bancos, las petroleras, la industria del juego y también a las prepagas, billeteras virtuales y medios de pago. El objetivo es prioritario para la Dirección General Impositiva (DGI) de cara a 2026 ya que calcula que por diferencias en la presentación de quebrantos y en la valuación de títulos públicos, el Estado perdió cerca de $100.000 millones.
Reclamos y ajustes
En el caso de los bancos, la deuda prevista notificada es algo más de $28.360 millones. A esa cifra se suman notificaciones en curso por una cifra similar. En todos los casos la DGI quiere que los bancos dejen de ajustar por inflación los quebrantos (las pérdidas), una situación por la cual el Gobierno sostiene que no está contemplado en la ley.
Conflictos y acuerdos en diferentes sectores
El mismo caso ocurre con la industria energética. En este sector el Gobierno ya logró que varias corrijan los números y que en los próximos balances paguen más Ganancias. El caso más emblemático es del YPF, con el mayor monto reclamado. Ya hubo acuerdo entre las partes.
Desafíos y reclamos pendientes
La industria del juego es otro rubro que la DGI tiene apuntado. En este sentido la deuda estimada y fiscalizada en curso llega a los $11.457 millones. Al mismo tiempo corre una cantidad similar de fiscalizaciones todavía no calculadas de forma precisa, pero en el Gobierno creen que la cifra rondará los $22.000 millones.
Conclusiones y acciones futuras
En resumen, el Gobierno argentino está tomando medidas contundentes para combatir la evasión fiscal en diferentes sectores de la economía. Los ajustes, reclamos y acuerdos con empresas de diversos rubros son parte de una estrategia para fortalecer las arcas estatales y garantizar un sistema impositivo más equitativo. Es crucial seguir de cerca el desarrollo de estas investigaciones y ver cómo impactan en la economía del país en los próximos años.
