Nutrien se retira del mercado argentino
Las desinversiones por parte de los capitales multinacionales se han vuelto una constante durante la gestión presidencial de Javier Milei, y más allá de la posición pro empresas extranjeras que suele publicitar La Libertad Avanza (LLA). En esa línea, y tras desprenderse de su participación del 50% en la productora de fertilizantes Profertil, en una venta al binomio Adecoagro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) por una cifra cercana a los u$s600 millones, ahora el gigante Nutrien, participado por capitales canadienses y estadounidenses, vendió a la cooperativa agrícola AFA su planta de plaguicidas en Casilda, en la provincia de Santa Fe. Dicha operación se cerró en una cifra en torno a los 3 millones de dólares.
Una decisión estratégica de Nutrien
Por el lado de Nutrien, y en el marco de la venta de su participación en Profertil, la empresa emitió un comunicado a nivel global donde expuso que la desinversión se corresponde con la decisión de concentrar su participación en «geografías clave». En esa línea, Ken Seitz, presidente y director ejecutivo, afirmó que «el acuerdo para vender nuestra participación en Profertil impulsa nuestra estrategia de centrarnos en activos y geografías clave para nuestra visión a largo plazo«.
El futuro de AFA y sus proyectos
La compra de la planta de Casilda por parte de la cooperativa AFA se suma a un proyecto de escala mucho mayor que es la posible instalación de una planta de bioetanol, «que podría demandar una inversión de entre 160 y 230 millones de dólares y que todavía busca lugar para su localización». Según fuentes especializadas, AFA ya cuenta con su propia planta de pesticidas en Ramallo, en la provincia de Buenos Aires, desde donde atiende las necesidades de sus productores y formula para terceras empresas, incluso multinacionales.
El impacto en el agronegocio argentino
La operación de venta de las instalaciones de Nutrien en Casilda se enmarca en la decisión de la firma de concentrar sus negocios en mercados con menores turbulencias, mayor previsibilidad y mejores números comerciales. Esta situación genera incertidumbre en el sector agrícola argentino, que ve cómo importantes actores internacionales se retiran del país en busca de condiciones más favorables en otros lugares.
En resumen, la retirada de Nutrien de Argentina, luego de vender su participación en Profertil y la planta de plaguicidas en Casilda, responde a una estrategia de la empresa de concentrarse en mercados más estables y rentables a largo plazo. Esta decisión impacta en el sector agrícola argentino y plantea desafíos para las empresas locales que deben adaptarse a un nuevo escenario sin la presencia de un gigante internacional en el mercado.
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