El mercado muestra dudas ante el acuerdo con el FMI
A pesar de los intentos del Gobierno por desterrar los temores de un posible salto del dólar atado al acuerdo con el Fondo este año, las dudas del mercado persisten. Parte de esa incertidumbre se vio este jueves en el resultado de la última Licitación del Tesoro, donde casi el 18% de lo que colocó el Gobierno estuvo asociado a la demanda por bonos con cobertura cambiaria.
El desafío del Tesoro ante vencimientos millonarios
El lunes próximo el Gobierno tiene vencimientos por $ 9,2 billones. Luego de un exitoso canje intra sector público por unos $ 3 billones, el Tesoro consiguió refinanciar más del 100% de los $ 6 billones que estaban en manos del sector privado. Pero, tuvo que ajustar tasas y salir a ofrecer dos títulos atados al dólar: uno con vencimiento en julio de este año y otro con vencimiento en enero de 2026.
La demanda de bonos dolarizados y la incertidumbre del mercado
Los inversores buscaron cubrirse de una eventual devaluación y demandaron esos dos títulos. Según explicó la Secretaría de Finanzas, a cargo de Pablo Quirno, el Tesoro recibió ofertas por más de U$S 1.000 millones para el bono dollar linked a junio 2025 y otros US$ 281 millones para el de enero del 2026. Finalmente, fueron adjudicados U$$ 1.032 millones en total, que explicaron en buena parte el «éxito» de esta licitación.
La visión de los expertos ante la situación actual
La jugada de Caputo no generó el mismo resultado que se había registrado en las últimas licitaciones, donde también se habían incluido títulos dolarizados en el menú, pero no habían registrado ningún tipo de demanda. La respuesta del mercado habla de la situación actual: hay nerviosismo por la continuidad de un esquema cambiario que luce agotado, con una «resurrección» de la brecha cambiaria en la zona del 20% y con un Banco Central que desde hace 10 ruedas no para de vender dólares y ya lleva gastados más de US$ 1.400 millones desde el 14 de marzo.
El desafío de comunicación entre el Gobierno y el mercado
En este sentido, Martín Polo de Cohen, señaló que el resultado de la licitación muestra que «para el mercado, aumentó el riesgo de un salto cambiario. El Gobierno ofreció aumentar un poco la variedad de instrumentos para el que quiere cubrirse de eso, para que no esté todo concentrado en pocos instrumentos». Polo explicó: «El vaivén entre el anuncio de Caputo y la respuesta del Fondo muestra que por lo menos hay un problema de comunicación y eso al mercado lo pone nervioso«.
Conclusiones
A pesar de los esfuerzos del Gobierno por disipar los temores, la incertidumbre persiste en el mercado financiero. La demanda de bonos dolarizados en la última Licitación del Tesoro refleja la preocupación de los inversores por una posible devaluación y un escenario cambiario complejo. La falta de demanda en licitaciones anteriores y la venta constante de reservas por parte del Banco Central contribuyen al clima de incertidumbre. La comunicación entre el Gobierno y el mercado se presenta como un desafío, mientras que los expertos señalan la necesidad de diversificar los instrumentos financieros para cubrirse ante un posible salto cambiario.
