Una derrota dolorosa para Argentina en la Copa Davis
Fue una lástima. Porque después de una serie apasionante en la que cualquiera pudo ganar y pasar a las semifinales, Argentina se quedó afuera de la Copa Davis. Cayó de pie el equipo capitaneado por Javier Frana al perder frente a un equipo que tiene al único top 10 del Final 8 y a una pareja que viene de jugar el Masters y que está plenamente consolidada como una de las mejores del mundo. Hay que decirlo: Alemania se recibió de firme candidato a obtener la Davis luego de dejar en el camino a Argentina.
Argentina demostró su potencial en la cancha
Pero Argentina demostró una vez más que tiene un equipo súper competitivo para ganar la Ensaladera por segunda vez. Lo demostró en los tres puntos: Tomás Etcheverry jugó en un nivel altísimo, sacando muy bien como quizá nunca lo hizo en su carrera y demostrando que a la Davis se la juega con pasión y con la camiseta bien puesta (el platense mostró su enorme grado de compromiso ya que fue el primero en llegar a Bolonia y ni siquiera pasó por Buenos Aires para oxigenar la cabeza después de haber perdido en los octavos de final de Atenas a principios de mes); Francisco Cerúndolo hizo un buen partido contra el tercero del ranking que también mostró un nivel como hacía mucho tiempo no lucía; y el dobles de Andrés Molteni y Horacio Zeballos terminó cediendo por nada contra una gran pareja. Argentina tuvo la chance al alcance de la mano de pelear contra una España disminuida por las ausencias de Alcaraz y Davidovich aunque, aún así, fuerte como para definir el título contra Italia, candidato a superar a Bélgica sobre todo por la localía. Pero a Argentina no le alcanzó.
El declive de la verdadera Copa Davis
Pero no sólo fue una lástima por el resultado. También, por otra cuestión ajena a lo deportivo. Desde hace tiempo la actual Copa Davis no es la verdadera Copa Davis. Aquella vieja y querida Davis que vendió la Federación Internacional de Tenis cuando, con el apoyo mayoritario de las asociaciones nacionales (entre ellas, la argentina), en 2018 le abrió las puertas a Gerard Piqué, que asomó la nariz, vio el negocio y con su empresa Kosmos y el poder económico de Hiroshi Mikitani, dueño de Rakuten, la mayor tienda en línea japonesa, se quedó con los derechos de explotación de un torneo que abandonó a principios de 2023.
Una despedida con poca audiencia
De madrugada, a la 1.03, apenas unas 1.000 personas celebraron la victoria de unos y se frustraron con la derrota de otros en Bolonia. Fueron pocos los testigos directos de una serie que mantuvo la electricidad hasta el final. No mereció el match semejante escenografía escuálida. Pálida, triste, gris, casi solitaria. Demasiado poco marco para un tenis tan grande.
En conclusión, Argentina se despidió de la Copa Davis con una actuación destacada pero insuficiente para avanzar a las siguientes instancias. A pesar de mostrar un equipo competitivo y entregado, la derrota ante Alemania dejó un sabor amargo en los aficionados argentinos. La falta de audiencia y el declive de la verdadera esencia de la Copa Davis también marcaron este evento, recordándonos que el deporte va más allá de los resultados en la cancha.
